Carlos Romero, exministro de la administración de Evo Morales, instó al ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, a que extienda “a su fortuna recientemente adquirida” la auditoría anunciada a la gestión de la exautoridad.
Carlos Romero, exministro de la administración de Evo Morales, instó al ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, a que extienda “a su fortuna recientemente adquirida” la auditoría anunciada a la gestión de la exautoridad.
El miércoles pasado, el titular de Gobierno instruyó una auditoría a la gestión del exministro Carlos Romero por la compra de un stock de gases lacrimógenos a través de una empresa intermediaria. El caso data de 2018.
“Vamos a pedir a la instancia de auditoría que realice las investigaciones correspondientes. Y si existen elementos formales y suficientes vamos a iniciar las acciones correspondientes”, dijo en conferencia de prensa.
Ese mismo día instruyó la eliminación de intermediarios dentro del territorio nacional para evitar posibles hechos de corrupción.
Pero la respuesta de Romero se conoció el jueves. “Sr. Del Castillo También le sugerimos extienda la auditoría a su fortuna y bienes recientemente adquiridos con ayuda de la gente de su entorno”, escribió en su cuenta de Facebook.
Además, la exautoridad sugirió realizar la auditoría “la realice con pulcritud; y que la haga él mismo para que aprenda cómo se realiza una adquisición transparente con dinero del pueblo boliviano”.
La recomendación de Romero surge precisamente porque él también dirigió la cartera de Gobierno en el último periodo de la administración del expresidente Evo Morales; eso, antes de su renuncia el 10 de noviembre de 2019.
Romero, «evistas» y «luchistas»
En el último tiempo, este tipo de entredichos se dieron de manera más frecuente entre los miembros del Movimiento Al Socialismo (MAS). Se trata de los “radicales o “evistas”, que defienden al expresidente Evo Morales y los “renovadores” o “luchistas”, que respaldan al presidente Luis Arce.
Pero las diferencias también están presentes en la Asamblea Legislativa; pues la bancada oficialista también está dividida por el apoyo a ambos liderazgos del partido de Gobierno.







