A fines de marzo, el Gobierno provisorio, a través de su vocero Mohammed Mostajo, anunció la compra de 500 respiradores que serían esenciales para evitar muertes por efecto del coronavirus. Han pasado cinco meses y los 500 respiradores no sirven o no aparecen. En su lugar, hay dos denuncias por compra con sobreprecio y se han superado los 4.500 decesos registrados en el país.
Tras declarar por decreto la cuarentena rígida como una medida necesaria para mitigar los contagios, el gobierno de la presidenta-candidata Áñez, con base en un cálculo del número de camas de terapia intensiva necesarias, decidió la pronta compra de 500 respiradores. Según el mismo Mostajo, muy activo en ese momento y hoy desaparecido, el trámite estuvo a cargo de la Unidad de Gestión de Programas y Proyectos (Ugespro). Los equipos debían empezar a llegar al país, por lotes, desde el mes de abril.
La siguiente noticia oficial sobre el tema se conoció en mayo, con carácter de escándalo. A la espera de los 500 respiradores anunciados y comprometidos, lo que llegaron al país fueron 170 ventiladores. Se trató de una compra veloz, a cargo de la polémica AISEM (Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico), con la venia del entonces ministro de Salud. Estos equipos, de procedencia española, aparte de no cumplir con estándares de la OMS, tenían sobreprecio. Hoy ninguno está en uso.
El caso de los ventiladores mostró de manera crítica la magnitud de la crisis sanitaria y la indefensión de la población ante un precario sistema de salud pública. Pese a que la Presidenta entregó algunos equipos en actos públicos, pronto se supo que no podían usarse por falta de software. Hay un proceso penal en curso, pero aún no se sanciona a los responsables. Mientras tanto, suman los casos de fallecimientos por la pandemia, con experiencias trágicas de personas que no pudieron acceder a un respirador.
Ahora se conoce otra denuncia sobre la supuesta adquisición de 324 respiradores chinos, que habrían llegado al país en seis lotes entre mayo y junio, pero que según el portal Detrás de la Verdad estarían “escondidos”, por la misma razón: compra con intermediario, lo que implicaría presunto sobreprecio. Por otra parte, hubo noticias de algunos respiradores que fueron entregados a centros médicos, pero tuvieron fallas. Hay poca transparencia en esta historia sobre respiradores y ventiladores.
La buena noticia es que finalmente llegaron, aunque siguen en almacenes, 200 respiradores donados por Estados Unidos. La oferta se remonta al pasado 2 de mayo, cuando se anunció que llegarían al país 250 unidades ofrecidas por Trump. Ahora entran en la campaña electoral. Lo cierto es que, transcurridos más de cinco meses desde el reporte de los primeros enfermos por coronavirus, la pandemia es todavía crítica en el país por el número de contagios y decesos, en ambos casos con evidente subregistro oficial.





