La marcha denominada “Para salvar Bolivia” mostró la unidad del pueblo boliviano entorno a un símbolo importante para la historia de nuestro pueblo, especialmente para la memoria de los pueblos indígenas originarios, el símbolo Evo Morales. No hay la menor duda que la energía y la fuerza participativa hoy se acumula en este lado de las luchas.
Queremos analizar algunos elementos que nos parecen importantes de visibilizar, de cara a las tareas que como organizaciones y movimientos sociales debemos enfrentar. Era una marcha donde hombres y mujeres participaron por igual —nos referimos al número— donde hasta nos atreveríamos a decir que había una ligera mayoría de mujeres. Sin embargo, el Estado Mayor del Pueblo son mayoría hombres y una sola mujer. Las decisiones siguen estando en manos y palabras de nuestros hermanos. Más de 14 años hemos venido peleando para que se cambie la estructura del pacto de unidad, pero no se concreta una medida tan fundamental e importante para la participación de las dirigentes.
Habíamos manifestado varias formas de fortalecer el pacto de unidad, con la voz y la reflexión de las mujeres, habíamos sugerido que en cada organización las mujeres nombren su dirigenta y, haciendo par con los hermanos, pueda llevar la voz de las hermanas. Sugerimos también que lo más importante es la formación política de las mujeres, para así efectivizar el análisis propio y no ir solo a jallallear lo que dicen nuestros hermanos. La Despatriarcalización no está entre sus prioridades, ni siquiera la lucha contra el machismo es visible en nuestras organizaciones, y no faltará algún politólogo que nos refutará diciendo que en este momento hay tareas y temas más importantes. Pregunto: ¿qué puede ser más importante que tener la voz y la palabra de la mitad del pueblo boliviano que lucha?
Sin duda que como parte del FeminismoComunitario de Abya Yala, seguiremos marchando y seguiremos dando peleas al interno, pero también es tiempo de aportar con propuestas, en nuestro caso viejas propuestas que hacemos ante la crisis económica que tenemos. Los dólares están en la banca privada y en manos de los exportadores de la agroindustria y la minería. ¿Será tan difícil nacionalizar la banca y controlar los dólares que hoy son especulados por los exportadores? ¿Es una medida de corte socialista? Puede ser, pero también puede ser nacionalista. Entre las propuestas del Estado Mayor del pueblo no están comprendidas medidas concretas, no se trata de solo poner nuestros huevitos en la canasta de las elecciones. Claro que lucharemos, para de nuevo tener espacio y tiempo con el hermano Evo de presidente, que eso es lo que corresponde, después de la marcha gigante e histórica.
Necesitamos tiempo para fortalecer nuestras propuestas revolucionarias. Porque la profundización del proceso de cambio va a venir de las organizaciones y movimientos sociales, las revoluciones no la hacen ningún gobierno, la hacen los pueblos organizados. Pero favorece un gobierno amigable y no como el de Arce que nos lanza paramilitares adiestrados por exizquierdistas para golpear a las y los marchistas que cansadas se retiraban a sus casas. ¡Qué cabrones!
(*) Julieta Paredes Carvajal es feminista comunitaria






