Mientras Evo Morales y Luis Arce libraban una intensa batalla interna en el Movimiento Al Socialismo (MAS), Andrónico Rodríguez parecía, con su discreta actuación, ser el factor conciliador. Sin embargo, luego se decantó por Morales.
Sin embargo, sus actos lo delataban. Desde la presidencia de la Cámara de Senadores articuló una oposición política —en consonancia con la oposición real— para los fines del evismo, al punto de sancionar leyes contra políticas del gobierno de Arce y frenar la aprobación de créditos.
En un año electoral, su actitud cambió y acaba de ocasionar un tsunami en el entorno del expresidente Morales. “Le digo a nuestro hermano Evo (que) debe sentirse orgulloso, y no celoso, de muchos jóvenes que siguen sus pasos de la dirigencia sindical”, afirmó en un acto de celebración del Día del Estado Plurinacional, en Cochabamba.
Como llamado a justificar las declaraciones de su delfín político, un “compañero comprometido’, como dijo, Morales se dirigió a sus bases con una llamativa recomendación “a los jóvenes”: “Por supuesto que nos sentimos orgullosos, pero algunos hermanos dicen ‘Andrónico presidente’. Con eso solo están desgastando al hermano Andrónico”.
Para aclarar el asunto y así cerrarle el paso, el dirigente político dijo que el ahora presidente de la Cámara de Senadores “es orgánico” y que, en un congreso de su federación, en septiembre, “aprobó único candidato Evo Morales”.
Dirigente de las Seis Federaciones del Trópico, Rodríguez fue formado sindicalmente por Morales. Luego de la renuncia de Morales en 2019, presionado por movilizaciones políticos, un motín policial y la desobediencia de mandos de las Fuerzas Armadas, el joven dirigente lo sustituyó en el liderazgo frente a los movimientos y comunidades. Visitó varios departamentos y los simpatizantes y militantes de ese partido lo proclamaron sucesor.
Sin embargo, sus ímpetus perdieron valor con la decisión de Morales, que en su asilo en México (lo cuenta Martín Sivak en su libro Vértigos de lo inesperado. Evo Morales: el poder, la caída y el reino) le propuso a Luis Arce, su otrora longevo ministro de Economía, candidato en las elecciones de 2020.
No solo eso. Morales, a pesar del ampliado del MAS de Huanuni que aprobó el binomio David Choquehuanca-Andrónico Rodríguez, optó por promover a Arce y a Choquehuanca, y dejar de lado a Andrónico y a Diego Pary, el otro precandidato. Lo cuenta el mismo Morales en su libro (Volveremos y seremos millones, 2020) y lo ratifican Sivak y Alfredo Serrano en Evo. Operación rescate (2021). “Mientras detallaba uno a uno quién era quién, se advertía su preferencia por por Lucho Arce, sin minusvalorar al resto”, cuenta Serrano sobre los entretelones de una reunión entre Morales y el recientemente posesionado presidente de Argentina, Alberto Fernández, en diciembre de 2019.
Sivak, periodista de cabecera de Morales, relata que incluso el líder del MAS adelantó su fórmula: Lucho-Andrónico. “Contó que a Andrónico le faltaba experiencia y que, con Arce, podían ganar”.
Andrónico quedó en el camino, pero terminará, como nunca en la historia reciente, como el presidente de Senadores por cinco periodos seguidos.
Pero, más señales. A mediados de julio de 2024, sabiéndose candidato presidencial, Morales ninguneó a Andrónico al pedir a su militancia propuestas para el binomio. “¿Quién será ese compañero, esa compañera?”, desafiaba en Santa Cruz.
Al parecer, Rodríguez se dio cuenta de su aislamiento. Pero ahora resultó un cuadro político incómodo en el entorno de Morales, que ya lo reprendieron. Quizás se esté planteando un desmarque político estratégico, porque ya habló de una próxima “decisión orgánica”, con o sin el MAS.






