Ángela Patricia Rendón Rodríguez (31) es la boliviana que fue víctima de feminicidio en Argentina. Fue golpeada por su expareja hasta la muerte, quien le arrancó un dedo para desbloquear el teléfono celular de la mujer.
“Hay dos hechos ciertos, comprobados: Patricia usaba el teléfono bloqueado con su dedo pulgar, así lo contaron sus amigos. Fernando rompe el teléfono cuando la Policía lo encuentra. El otro hecho es que él le cortó el pulgar derecho, y nuestra conclusión es que lo hizo para usar el móvil; sin embargo, el pulgar no fue hallado todavía”, dijo el fiscal argentino Gustavo Herrera en la radio argentina AM550.
La víctima vivía sola junto a su hija de siete años. Se dedicaba al comercio de ropa en un centro de abasto de la localidad de Catriel, donde residía. Ella y Luis Fernando Cronembold se casaron hace 10 años en Santa Cruz, Bolivia, luego decidieron viajar a Argentina en busca de mejores oportunidades.
Según el relato de la familia de Patricia, tiempo después de haber viajado a Argentina, el hombre cambió su conducta y se volvió violento y agresivo, lo que motivó a su esposa a denunciarlo y a raíz de ello las autoridades argentinas le otorgaron medidas de protección; empero, continuaba acosándola con el pretexto de ver a su hija.
A principios de este año, Patricia se había conocido con su actual pareja que vive en Italia y tenía pasajes aéreos para el 28 de este mes, para reencontrarse con su novio. Anoticiado de ese viaje, su exesposo planificó el feminicidio.
El 28 de junio, él y Patricia se encontraron para llevar a la niña a su unidad educativa y desde ese día la víctima desapareció. Liliana Rendón, hermana de Patricia, había intentado contactarse, pero no respondía a su teléfono.
El feminicida fue detenido cuando evadió el control policial en la Ruta 151, presumen que retornaba al lugar donde dejó el cuerpo de Patricia para enterrarlo. En su vehículo hallaron prendas de vestir de él manchadas con sangre.
CELULAR.
El fiscal Herrera informó que luego de recuperar el celular de Patricia, “él (Luis Fernando) dice que iba a entregar el cuerpo, y en función de eso es que vamos al lugar descampado a 80 kilómetros y comenzamos la búsqueda. Si él no nos llevaba, no encontrábamos nunca al cuerpo”.
El miércoles, el Gobierno boliviano repatrió los restos de la víctima a la ciudad de Santa Cruz, donde fue enterrada. Ahora realizan los trámites para que la tutela de la hija de ambos sea entregada a la abuela materna; mientras tanto, la menor de edad quedó al resguardo de su niñera.






