Año que pasa, sube el número de mujeres, de entre 15 y 17 años de edad, que resultan embarazadas. Instituciones que trabajan en educación y orientación sexual lamentan que el conocimiento sobre el uso de anticonceptivos no sea aplicado.
La coordinadora de Juventud de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, Claudia Arroyo, explica que en una encuesta realizada en las 17 ciudades más importantes del país, se evidenció el aumento de embarazos en jóvenes, ya sea por factores sentimentales («la prueba de amor»), económicos (prostitución) o producto de una violación.
Además, la encuesta estableció que hombres y mujeres «recibieron educación sexual, pero tres de cada cinco no usó el preservativo pese a que admitieron conocer su utilidad; por otro lado, entre las jóvenes el 65 por ciento ya tuvo experiencia de un embarazo».
El Ministerio de Salud lanzará mañana, de manera oficial, la Semana de Prevención del Embarazo en Adolescentes. El objetivo es concientizar a la población sobre esta problemática que va en aumento y provoca que el sistema de salud público se sature.
La semana pasada, la titular del área, Nila Heredia, reconoció que el hacinamiento en las maternidades se debe al aumento de embarazos precoces que provocan complicaciones en las madres o los recién nacidos.
Población. En Bolivia, 23 por ciento de la población está entre los 15 y 19 años de edad, es decir que 2,2 millones son jóvenes, según datos de la Encuesta Nacional de Juventudes del 2008. Además se calcula que en el país viven 520.000 adolescentes, de las cuales más de 80.000 ya son madres o están embarazadas.
Según la asesora de Adolescencia y Juventud del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Miriam López, 18 por ciento de las adolescentes fue madre o estuvo embarazada y más del 70 por ciento de los embarazos no fue planificado.
«Según datos de la Encuesta Nacional de Juventudes 2008, el nueve por ciento de embarazos se registró en adolescentes menores de 15 años y 51 por ciento en mujeres de 15 a 19 años», manifestó López de acuerdo con un boletín del Ministerio de Salud.
El estudio reveló que uno de cada 10 nacimientos corresponde a madres adolescentes; que en el área rural el 13 por ciento de las mujeres entre 15 a 19 años ya es madre; que el 67 por ciento de las adolescentes no usa ningún preservativo en su primera relación sexual y que el 47 por ciento de las mujeres y 27 por ciento de los varones, entre 15 y 24 años, sufre violencia sexual y física.
Arroyo explicó que la población más joven está concentrada en las ciudades del eje troncal (La Paz, Santa Cruz y Cochabamba), especialmente en la urbe alteña donde se registra el mayor índice de embarazos en adolescentes.
Claudia Arroyo Lanza
Son tres los factores que se deben velar
Respecto a los embarazos no deseados y en adolescentes, hay que velar por el factor corporal, emocional y económico. Sobre el primero, hay mujeres que se desarrollan más rápido que otras, por tanto no podemos afirmar que el cuerpo de todas las mujeres está preparado para el embarazo.
En la parte emocional, hay que ver si la adolescente tuvo la información necesaria, si el embarazo deriva del pedido de «la prueba de amor de su pareja» o si es producto de una violación. Sabemos que para un adolescente es complicado usar un condón o tomar píldoras anticonceptivas. En síntesis, en esta etapa no se asume la planificación familiar. Todo eso hace que un embarazo sea muy complicado.
La situación de las adolescentes embarazadas es muy dura. Si su cuerpo aún no está preparado, su bebé podría nacer prematuro o con complicaciones. En lo emocional apenas están viendo qué van a hacer en su proyecto de vida, y en lo económico muchas dejan de estudiar, y hasta son expulsadas de sus casas. Abandonan su educación por la presión social y en muchos casos no logran profesionalizarse e incursionan temprano en el ámbito laboral, de esta forma fomentan el círculo de pobreza en las familias porque sólo acceden a subempleos.
Claudia Arroyo Lanza,
Católicas por el Derecho a Decidir.






