Gabriela Gómez (18) recibió orientación sexual acerca de cómo prevenir un embarazo, pero quedó encinta. Ahora, con su bebé de un mes en brazos reflexiona y dice que no aplicó lo aprendido por «inconsciente», y aunque ama a su niño se lamenta por lo sucedido.
En la secundaria era una alumna aplicada y responsable. Según su relato, ella y su pareja sabían de los métodos para evitar embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual, pero llegado el momento ignoraron lo aprendido. Ahora cambió los libros destinados para la universidad por los pañales y el biberón.
«Tenía conocimiento de lo que son los anticonceptivos porque siempre me daban charlas en el colegio. El no haber puesto en práctica lo que aprendí fue la inconsciencia de mi pareja y mía por no valorar la información que recibimos», sostuvo.
Al igual que Gabriela, dos de cada tres adolescentes y jóvenes declararon que recibieron educación sexual sobre infecciones de transmisión sexual (ITS), el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH/Sida) y de reproducción, empero los casos de embarazos precoces aumentaron en los últimos dos años de 16 a 18 por ciento, según revela la Encuesta Nacional de Juventudes del 2008.
El director ejecutivo del Centro de Salud Sexual y Reproductiva (CIES), Johnny López, informó de que la entidad brinda charlas de orientación sexual a cerca de 7.000 estudiantes de 270 colegios del país, también llegan a jóvenes que viven en la calle, pero se requiere de mayor apoyo en los servicios, para que disminuyan los embarazos en adolescentes.
Gabriela fue una de las estudiantes que recibió orientación. Además, su mamá la aconsejaba, en casa, sobre el peligro de tener relaciones sexuales sin protección. «Mi mamá siempre nos aconsejaba a cumplir cada etapa de la vida. Ahora con el bebé hay algo que me agarra, no puedo hacer muchas cosas que otras lo hacen, a pesar de ello sé que lograré salir adelante», manifestó.
La encuesta indica que el 52% de adolescentes y jóvenes declaró haber recibido educación sexual en temas de planificación. Las ciudades donde se observó mayor porcentaje de conocimiento son Montero (73%) y Cobija (71%), en cambio se registró menor conocimiento en Riberalta (41%) y El Alto (43%).
El método de prevención sexual más conocido por jóvenes y adolescentes es el condón en un 80%, en segundo lugar se encuentra la píldora anticonceptiva, en un 52%, con mayor incidencia entre las mujeres que en varones, a partir de los 15 años. El sida y la reproducción son los temas que más conocen los jóvenes, de ambos sexos, a partir de los 13 años de edad, según la encuesta.
Un afiche ganador
En la semana de prevención del embarazo en adolescentes, Católicas por el Derecho a Decidir premiará hoy a los ganadores del concurso de afiches: un embarazo en la adolescencia te cambia la vida. El acto se realizará en la Casa de la Cultura.
Parejas no hablan de prevención
En un sondeo realizado ayer por La Razón a 30 jóvenes de la ciudad de La Paz, 15 afirmaron que conocen métodos de prevención de embarazos, pero no hablan sobre el tema con sus parejas. 11 conversan sobre el tema y cuatro aún no tuvieron relaciones.
Una estudiante de 18 años dijo que evita el tema con su enamorado «por vergüenza»; otro joven de 17 señaló que no dialoga por miedo a que su novia se ofenda. Una adolescente de 16 aseguró que «no hubo oportunidad»; y un menor de 15, que no lo haría a menos que su pareja «sea estable».
De los consultados, 28 aseguran que conocen sobre los métodos y dos que no. Una adolescente contó que cuando tuvo su primera relación no se cuidó porque «estaba algo mareada» y después del acto tomó la pastilla del día después.
Los métodos más conocidos por los jóvenes son el condón y las pastillas anticonceptivas. Luego, están la T de cobre y la píldora del día después. En menor medida, las inyecciones, vasectomía y parche.
16 jóvenes utilizan condón, ocho prefieren la abstención y dos las pastillas. 13 adolescentes aprendieron de prevención en el colegio, cuatro de sus padres, uno por internet y el resto, de instituciones.






