El repertorio de aparatos analógicos se extingue imparablemente. Sony anunció en abril que su fábrica japonesa dejaba de producir los walkman de casete y este fin de semana ha comunicado que ya no comercializará este pionero invento de música portátil. Los almacenes se han vaciado.
Con todo, la fabricación de walkmans proseguirá en países asiáticos. Sony ha autorizado a fábricas chinas a seguir fabricándolo sin poder usar, eso sí, su marca. Sony mantiene la fabricación de walkman que leen CD y usa esta marca para otros dispositivos móviles, entre ellos una gama de modelos de teléfonos móviles.
El primer walkman de casete se vendió en Japón en julio de 1979. Desde entonces, la empresa ha vendido 400 millones de unidades con esta marca. La mitad de esta cifra corresponde a distintas versiones del lector de casete.
El dispositivo fue creado en 1978 por un ingeniero de la división audiovisual de Sony, Nobutoshi Kihara. El presidente de la compañía, Akio Morita, había encargado este tipo de solución para aliviar sus viajes escuchando… ópera. A Morita no le gustaba el nombre con el que había sido bautizado el aparato, pero los costes de cambiar la campaña de lanzamiento desaconsejaron buscar alternativa a Walkman.






