La carretera nueva Cochabamba-Santa Cruz está habilitada desde ayer, pues el puente Espíritu Santo ya fue estabilizado después de 10 días de trabajos de estabilización, luego de que el río del mismo nombre socavara la plataforma de la carretera.
En pasados días se realizaron «pruebas de carga para ver cómo funciona el puente e identificar posibles descensos en la infraestructura, no ha habido, por lo cual hemos procedido a habilitar este tramo», informó el técnico Francisco Vega, responsable regional de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
La ruta, una de las principales que une occidente con el oriente, se abrió ayer a las 9.00 para dar paso a decenas de motorizados que quedaron varados entre Cristal Mayu y Villa Tunari.
El personal de ABC y la Asociación para el Mantenimiento Vial (AMVI), una empresa privada ocupada de mantener el tramo Cochabamba-Villa Tunari, lograron reponer los 38 metros del soporte de la plataforma que el río Espíritu Santo se llevó el pasado mes.
El ministro de la Presidencia, Óscar Coca, llegó al sector para inspeccionar la apertura de la vía y comentó que de esa manera comenzó a normalizarse el tráfico de las carreteras nacionales.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que seis tramos de la Red Vial Fundamental (RVF) en cuatro departamentos continúan cerrados al tráfico vehicular por precaución, a causa de las lluvias y desbordes de los ríos. Beni, La Paz, Oruro y Tarija son las zonas que están con los pasos vehiculares cerrados como consecuencia de las intensas lluvias de febrero.
El responsable de Prevención de Desastres de la ABC, Marco Ayala, pidió a los conductores de los vehículos conducir con precaución, respetar la señalización de vía y mantener la velocidad autorizada.
En el tramo Cochabamba-Santa Cruz, Vega explicó que, «se ha hecho una fundación directa con hormigón ciclopio, de alta resistencia, de 18 metros de alto, y un aditivo para que de manera rápida llegue a calzar la zapata», se logró apuntalar la infraestructura que ahora cuenta con un apoyo inexistente antes de la riada.
Adicionalmente se construyeron gaviones, se colocaron 250 cubos de roca y de cemento que impedirán el socavamiento del hormigón, según los expertos de la ABC. Los ingenieros de AMVI y la ABC aseguraron que las obras de emergencia necesitarán trabajos adicionales, e indicó que se prevé que las pilas centrales que tienen una gran profundidad serán reforzadas.
Según Vega, en Siete Curvas en el mismo tramo, también se logró reponer la plataforma, y que en una semana más el tramo estará totalmente habilitado. Allí se usaron cerca de 300 metros cúbicos de roca para rellenar el sitio y una vez pasen las lluvias se trabajará en la reposición del asfalto.
Aconsejó a los transportistas transitar con precaución porque varios tramos de la carretera al oriente presentan fallas, existen hundimientos y baches que «serán subsanados una vez que pasen las lluvias».
Seis tramos sin tránsito
Los seis tramos cerrados son: San Ignacio de Moxos-Trinidad y San Javier-San Ramón, en Beni; Irupana-Inquisivi y Unduavi-Chulumani, en La Paz; Nuevo Porvenir-Cosapa, en Oruro, y en Tarija el sector Campo Pajoso-Palos Blancos.
Sucre vuelve a tener agua luego de 48 horas de corte
El suministro de agua potable a la ciudad de Sucre empezó a normalizarse ayer, de manera paulatina, luego de que fue suspendido, en algunas zonas, por más de 48 horas debido a la rotura del canal de aducción Ravelo, como efecto de las lluvias.
El gerente general de la Empresa Local de Agua Potable y Alcantarillado (Elapas), Gonzalo Tirado, confirmó que desde las 09.00 de ayer, comenzó a enviarse el líquido elemento desde Ravelo, a través del canal de aducción y estimó que el servicio se normalizará en unas 10 horas.
El problema se presentó el pasado lunes y se fue solucionando parcialmente el miércoles, pero varias zonas especialmente de las partes altas continuaron sin el líquido durante las 48 horas. El canal Ravelo quedó con problemas luego de que un deslizamiento destruyó 30 metros del tubo de aducción del agua potable.
La empresa habilitó, como una solución provisional al problema, una ruta alternativa para trasladar el agua hasta que se logre reconstruir la bóveda afectada. Tirado señaló que luego de realizar ese trabajo comenzó a normalizarse la dotación del agua a toda la urbe sucrense.
250 en un cerro inestable
50 familias o 250 personas de Alto Cochabamba viven en terrenos inestables, donde existen problemas de alcantarillado y de agua potable que provocaron se remoje la ladera que hace tres años sufrió deslizamientos y el derrumbe de viviendas. Una inspección realizada por el Ejecutivo y Legislativo de la Alcaldía del Cercado constató que hay riesgo de desmoronamiento, pero se anunció la realización de un estudio técnico antes de disponer la evacuación de los vecinos.
9.122 familias damnificadas
Las inundaciones afectaron a 9.122 familias en el departamento del Beni, informó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) de esa región. La mayoría de las personas damnificadas se encuentra en las provincias Moxos y Ballivián. De acuerdo con el COE, 1.600 familias fueron afectadas en Riberalta, 900 en Guayaramerín, 400 en Baure, 1.150 en Rurrenabaque, 312 en San Borja, 2.000 en Reyes, 200 en Santa Ana, 2.000 en San Ignacio, 160 en Loreto y 400 familias damnificadas en San Andrés.






