El periódico La Razón estuvo rondando dos días las calles donde se ubican los depósitos de las golosinas en El Alto. Es decir, las avenidas Palenque y Raúl Salmón.
En ninguna de estas mañanas se hicieron presentes los trabajadores de las alcaldías de La Paz o El Alto. Usualmente, según explican los vendedores consultados por este medio periodístico, éstos no hacen rondas por ambas zonas.
Según explica Roy Salinas, de la Intendencia municipal de la ciudad de La Paz, los trabajadores ediles hacen inspecciones diarias por los puestos callejeros y las tiendas ubicadas cerca de las instituciones educativas.
Cuando se encuentran productos vencidos, éstos son inmediatamente incautados y se advierte a la propietaria del anaquel o la tienda.
Las inspecciones también prevén que todos los productos que están a la venta tengan el registro sanitario, junto a la fecha de vencimiento.
Algunos productos de fabricación china no poseen registro sanitario y son prohibidos para el mercado nacional porque contienen elementos químicos potencialmente peligrosos para los niños.
Salinas explicó que en el último tiempo la mayoría de los efectivos ediles estuvo concentrado en las tareas de apoyo a los afectados del megadeslizamiento en La Paz.
Pero, prometió que se redoblarán las tareas de control en los expendios de golosinas de la ciudad.
La Intendencia paceña actúa según las denuncias de los compradores y hace inspecciones constantes en los lugares de exhibición de los productos; sin embargo, existe el compromiso de hacer un seguimiento al presente tema.
Usualmente los productos resellados son los que llegan a las tiendas y los colegios; por lo tanto, las inspecciones en estos centros serían casi inservibles porque allí no se encontrarían los dulces adulterados, sino en los almacenes grandes.
Huevos de pascua vencidos
Según las explicaciones de los vendedores consultados por La Razón, en el mercado paceño hay chocolates en forma de huevos de Pascua que tienen más de un año de vencimiento. El resellado de los productos es tan perfecto que para el potencial comprador es difícil ver el engaño. Sólo un paladar exigente puede encontrar la diferencia.
Los dulces vencidos causan alergias
Gabriel, nombre ficticio de un vendedor de golosinas, almacenó en su casa aquellas cajas de los productos que no alcanzó a vender en su negocio.
Los dulces, los chocolates y las galletas se convirtieron en el premio preferido de sus dos hijos. Cada vez que éstos tomaban toda la sopa o al concluir su tarea, se servían alguna golosina.
Aproximadamente un mes después, la hija menor, de tres años, despertó con granitos incómodos que no la dejaban en paz.
Su papá la llevó al médico y éste le diagnóstico alergia ante algo que la menor consumía.
Gabriel y su esposa lavaron con más esmero las verduras, fueron estrictos con la limpieza de la cocina y cuidaron al detalle la alimentación de los menores.
Pero, el premio dulce no varió. Por más medicamentos y cuidados que dieron, la menor seguía con los mismos síntomas.
Cuando la salud de su hija se volvió un dolor de cabeza para Gabriel, éste volcó la atención a las golosinas. Decidió retirarlas y los granos desaparecieron del cuerpo de su hija.
El pediatra Óscar Parada explica que estos productos pueden activar las alergias en los niños, además de otros problemas por el excesivo consumo de azúcar.
En octubre del 2010, la cadena Telerama de Ecuador puso al aire un reportaje sobre los problemas de consumir productos caducados en general. Según la nutricionista Nuria Peña, los riesgos que se corren son: «A corto plazo acumulación de grasa, indigestión e intoxicación. A futuro hay el peligro de sufrir de (las enfermedades de) colon irritable, cáncer, diabetes, infartos, derrames cerebrales y envejecimiento».
Según el mismo reportaje: «Esto se debe a la oxidación que han sufrido las células al recibir comida inadecuada».
Desde que se le prohibieron los dulces a la hija de Gabriel, ésta ya no tiene aquellos granos; pero, cada vez que come un chocolate (aunque éste no haya caducado) los síntomas vuelven a aparecer.






