Manuel Nina, jefe de esta unidad, indicó que la Alcaldía carece de registros de los baños legales y peor de los ilegales, razón por la cual realiza el conteo aprovechando los operativos de control. Adelantó que en mayo se tendrá la nómina de ambos grupos de mingitorios.
Según el director de proyectos de este municipio, Gustavo Cortez, existen alrededor de 150 baños clandestinos entre las zonas de la Ceja, 12 de Octubre y Villa Dolores. Explicó que esa información fue obtenida cuando se realizaba el estudio de factibilidad para la construcción de tres mingitorios municipales, cuyas obras comenzaron el lunes.
Los tres baños forman parte del proyecto Nayrir Punku, o Primera Puerta, que incluye la ampliación de la avenida Kilómetro 7 y la construcción de un túnel debajo del aeropuerto para conectar esta avenida con la carretera a Viacha.
Nina comentó que en toda la ciudad de El Alto es posible que exista una mayor cantidad de servicios higiénicos ilegales, y que el dato real se conocerá luego de la cuantificación que impulsa.
En un recorrido por la Ceja, las zonas 12 de Octubre y Villa Dolores, La Razón pudo verificar la falta de higiene en los mingitorios privados que cobran 0,50 bolivianos para uso de urinario y 1 boliviano para el uso de inodoro.
De 10 baños visitados, sólo dos se encontraban en buenas condiciones, los restantes tenían el piso mojado con orín, los retretes sucios, no contaban con piletas para lavarse las manos y las puertas no tenían picaportes.
Algunos, incluso, funcionaban sin inodoros y estaban muy cerca de puestos de venta de alimentos como en la zona 12 de Octubre. Ninguno de los mingitorios tenía extractor de aire y sólo en un baño el funcionario que atendía usaba el uniforme de limpieza.
En dos servicios higiénicos se realizaba la limpieza usando bidones de aceite cortados para el efecto y se extraía el agua de turriles con líquidos sucios. Ingresar a estos sitios requiere de determinación pues los olores son repelentes. Los empleados tratan a sus clientes eventuales con prepotencia.
El Jefe de la Unidad de Higiene destacó que en los operativos de control, que dijo se realizan desde inicios de gestión, se solicitan los certificados de funcionamiento, el registro de los funcionarios en el Servicio Regional de Salud (Seres) y sus uniformes de trabajo, y adecuadas condiciones en la infraestructura de los baños.
«Estos baños deberían tener un buen espacio, los pisos deben ser de losa, y se debe realizar una fumigación cada tres meses para su desinfección. Los propietarios deben demostrar con certificados que realizaron esta operación».
Aclaró que están prohibidos los baños turcos y sobre todo que funcionen sin agua y sin limpieza, pues así lo determina la Ordenanza 132 que norma los locales públicos.
La autoridad adelantó que la Alcaldía alteña también sancionará a las empresas que fumigan estos servicios higiénicos sin autorización municipal. Dijo que en los controles encontraron que hay compañías que hacen ese trabajo a nombre del Gobierno Municipal, pese a que esta institución las desconoce.
El Concejo analiza sanciones
La Comisión de Obras y Medio Ambiente del Concejo Municipal de El Alto propone que las personas que orinen en vía pública sean sancionadas. Además, plantea una rebaja, de un boliviano a 50 centavos, en el precio actual del servicio en los mingitorios privados.
Estos planteamientos están contemplados en el proyecto de reglamento de mingitorios públicos, elaborado por el concejal Félix Loayza (MAS), titular de esa comisión del legislativo edil.
El concejal explicó que, además, el proyecto regulará todo el servicio de baños públicos, porque actualmente se carece de una norma específica. La Alcaldía controla estos baños con base en la Ordenanza 132, pese a que ésta no se refiere exclusivamente a esos servicios.
El pleno del Concejo comenzará el análisis de esta norma en la siguiente semana, adelantó Loayza. La concejala Verónica Méndez (MAS) indicó que el proyecto incluirá sanciones a los peatones.
«Hay que hacer una valoración si se sancionará de manera económica o con detención policial a los peatones que orinen o hagan sus necesidades en la calle y también se debe especificar qué castigo tendrán los baños que infrinjan las normas a emitirse».
Loayza manifestó que se hará un estudio junto con la Policía para saber si existen las condiciones para arrestar a los infractores o si esta entidad se hará cargo de las sanciones económicas.
El concejal de la Comisión de Obras y Medio Ambiente explicó que la nueva norma incluirá las condiciones mínimas para el funcionamiento de los baños: dotación de agua, limpieza, uniforme del personal, boletos de entrada para saber los ingresos reales, características de las puertas y espejos en buen estado.
Además, el uso de baterías de inodoros y lavamanos, pisos en buen estado y que no sean resbalosos, y que no se vean los interiores de las letrinas.






