Indígenas del pueblo Weenhayek, provincia Gran Chaco de Tarija, expresaron su pesar porque, pese a la declaratoria de Emergencia a la cuenca del Pilcomayo, aún no se avanzó en una solución concreta al problema, reportó la red Erbol.
El capitán grande de los Weenhayeks, Moisés Sapiranda, que representa a 23 comunidades que viven de la actividad económica basada en la pesca, manifestó que su pueblo es objeto de «burla y mentira».
«Lamentamos la actitud de nuestras autoridades, nos sentimos burlados. Recibimos una carta de confirmación del gobernador (de Tarija) para tratar puntos sobre el decreto supremo de declaratoria de emergencia y el Gobierno (nacional) debió venir a Yacuiba o Villamontes para buscar una alternativa de solución», afirmó.
Debido a la acumulación de sedimento en Formosa (Argentina), los peces no pueden viajar al lado boliviano, lo que afecta a la vida y economía de los indígenas. Para paliar la situación, el Ejecutivo aprobó el miércoles de la semana pasada un decreto que declara en «emergencia» a la zona.
Transcurrida una semana, los Weenhayek retomaron el bloqueo el martes, a la altura del puente que une los municipios de Yacuiba y Santa Cruz de la Sierra, donde existe más de un centenar de vehículos detenidos. La protesta, aseguran, no será levantada hasta hallar soluciones concretas.






