La nave de carga Progress M12-M, lanzada ayer con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI), no pudo llegar a su órbita y se estrelló en tierra, en un serio revés para Rusia, que ya perdió un satélite la semana pasada.
Este accidente ocurre cuando EEUU puso fin hace unas semanas a su programa de transbordadores, haciendo de Rusia el único país encargado de hacer vuelos hacia la EEI.
«Hay que examinar la situación de manera atenta. Se puede decir con carácter preliminar que la situación no es tan crítica como para acelerar el regreso de la tripulación de la EEI», declaró un responsable del Centro ruso de Control de Vuelos Espaciales, Vladimir Soloviev, citado por la agencia de prensa Interfax.
«Hay a bordo de la EEI suficientes reservas para proveer a los cosmonautas hasta la llegada del próximo Progress», cuyo lanzamiento está planeado para el 28 de octubre, agregó Soloviev, responsable de los vuelos de la sección rusa de la ISS. Aseguró que la tripulación no tiene que economizar alimentos hasta entonces. Un problema de motor parece haber causado el fracaso del lanzamiento de la nave.
«La nave de carga Progress M12-M no pudo alcanzar la buena órbita. Según los datos preliminares, hubo una falla en el sistema de motores», anunció Roskosmos en un comunicado, al explicar que surgió un problema luego de 325 segundos de vuelo. Progress M12-M despegó a las 17.00 en un cohete Soyuz-U, del cosmódromo de Baikonur en Kazajistán.






