A causa del brote de COVID -19 y la posterior cuarentena aplicada en Bolivia para su contención, el municipio paceño de Copacabana, que tiene al turismo como su principal actividad económica, registró una pérdida de al menos Bs 2 millones en Semana Santa, confirmó el alcalde Félix Nina. Hoteleros, transportistas y comerciantes prevén que la región reactivará su economía en uno o dos años.
“La cifra es mayor si vamos más allá de la Semana Santa. Somos un municipio que vive del turismo y no hemos registrado ingresos hace cuatro semanas y lamentamos que tampoco los registraremos en los próximos meses”, acotó Nina.
Jhonny Quispe, representante de la Cámara Hotelera de Copacabana, recordó que por la cuarentena no llegaron los peregrinos tradicionales de Semana Santa, la mayoría de La Paz y El Alto, ni los extranjeros. “Esto no terminará cuando la cuarentena pase, tendremos que vivir del turista nacional, porque el extranjero planea su viaje con seis meses o un año de anticipación”.
El municipio de Copacabana, distante a 158 kilómetros de la ciudad de La Paz, está ubicado a orillas del lago Titicaca y ello lo hace atractivo para los turistas. Por sus características católicas, la región recibe en promedio 20.000 visitantes en Semana Santa. Pero por la cuarentena total, que rige desde el 26 de marzo, no hubo esta afluencia y, por ende, tampoco el movimiento económico habitual en estas fechas.






