Nanomédicos, granjeros verticales, fabricantes de partes para el cuerpo humano… las necesidades del mundo futuro se vislumbran ya y exigen de los estudiantes una orientación distinta de la que se ha tenido hasta ahora.
Un informe de la BBC, publicado en el suplemento Tendencias el domingo reciente, sobre los campos de trabajo en los años próximos, resume la opinión de 486 especialistas del mundo, los que han identificado que el «experto» como sinónimo del profesional que domina una especialidad, debe ser superado. En adelante, «experto» será sinónimo de integrador de conocimientos.
Por ejemplo, un granjero tendrá que conocer de farmacología, o viceversa. O deberá adquirir pericia en cultivos verticales, pues es muy probable que verdaderos rascacielos serán los nuevos campos de cultivo. Los médicos tendrán trabajo con la gente de la tercera edad que, como van las cosas, será la población mayoritaria… Y, por supuesto, la nanotecnología tendrá que ser de su dominio.
El cambio climático pesará enormemente en la exigencia de profesionales. La propia policía tendrá que adaptarse para formar cuerpos para luchar contra los delitos contra el clima.
No es ciencia ficción. Así que no estará demás que la educación comience a mirar más allá del pizarrón.






