Tres de cada 10 bolivianos carecen de agua potable. Al menos es lo que reporta la Autoridad de Fiscalización de Agua Potable y Saneamiento, en lo que parece una cifra bastante optimista. No hay que olvidar que en el mundo, el 20% de la población no dispone de agua de calidad.
Como sea, el tema del líquido vital es de enorme importancia, importancia estratégica, de vida o muerte. El recurso precioso tiende a reducirse por efectos del calentamiento global, la contaminación y otras acciones invariablemente humanas. Lo que corresponde hacer es prevenir, cuidar el agua, algo que las sociedades actuales, de urbes como La Paz, no hacen con la suficiente convicción y, por tanto, empeño.
La Razón de los Estudiantes, que hoy llega a los lectores, trabajó en un número anterior una nota que merecería ser ampliada, profundizada: la campaña de la ducha express que la Alcaldía de La Paz pretende encaminar. Ocurre que los adolescentes —futuros líderes de este país y, por tanto, con la capacidad para transformar hábitos— suelen tomar duchar de mucho más de 10 minutos. Cuesta sacarlos de la regadera. Así que a ellos se dirige la mencionada campaña que llegará a colegios y escuelas.
Los chicos deben aprender a apreciar más el agua, pues hoy deja de ser una opción para convertirse en un imperativo.






