Bolivia se halla entre los 11 países con peores índices de accidentes del mundo, lo que constituye un motivo de alerta para los turistas. Alerta que fácilmente puede convertirse en un factor de alejamiento de los posibles visitantes.
El que el país esté en la lista obedece a un informe de la campaña Carreteras Seguras y la Fundación de la Federación Internacional de Automovilismo.
No es necesario un informe de este tipo para saber que la cantidad de accidentes de tráfico en el país es alarmantemente elevada. Pero, cuando se conoce de la mirada que se echa desde fuera a esta realidad nuestra de cada día, el asunto se pone, si cabe, más deprimente. Sucede además, para ensombrecer el panorama en extremo, que Bolivia está en el tercer lugar de los 11 países mencionados, sólo después de Ecuador y El Salvador.
El tema de los accidentes es tan serio que, por ejemplo, según datos de la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mortalidad de Bolivia entre 2006 y 2007 fue de 16,7 por cada 100.000 habitantes, a diferencia de Uruguay que tiene una tasa de 4,3.
Alarma también el hecho de que la mayor parte de los accidentes en vías y carreteras es producto de la imprudencia de conductores y empresas de transporte. Algo prevenible y sin embargo, hasta ahora, tan difícil de superar.






