Casi podría parecer uno de esos casos en los que la realidad imita a la ficción, pero lo cierto es que apenas hemos visto la punta de un iceberg. Se denunció que el último partido de la selección nacional de fútbol Sub-20, derrotada por Argentina gracias a un penal cobrado tras 12 minutos de adición, fue amañado para favorecer a mafias de las apuestas por internet.
Una fuente anónima denunció en el diario cordobés La Voz del Interior que detrás del atípico encuentro jugado el viernes 17 de diciembre se movió un vigoroso mercado de apuestas.
El periódico argentino indagó en los foros de apostadores y descubrió referencias al partido «arreglado», y que el negocio se mueve desde algunos países de Europa del Este y del Asia. La investigación periodística reveló también que el mismo árbitro ahora cuestionado había participado, junto a colegas provenientes de países con poca tradición futbolística, de un torneo similar en Bolivia semanas antes.
Por lo pronto la denuncia ya fue formalmente presentada ante la Asociación de Fútbol Argentino para que investigue y determine sanciones a los involucrados; asimismo, deberá informar a la autoridad mundial del fútbol, la FIFA. Habrá que ver hasta dónde llega el interés por esclarecer el engaño.






