Ante la magnitud del desastre que continúa extendiéndose a otros barrios de la ladera este de La Paz, hasta el momento el apoyo brindado a las más de 6.000 personas afectadas sigue siendo reducido. Queda mucho por hacer, pero la solidaridad del pueblo boliviano es grande, así como también lo es su valor y su entereza ante la adversidad.
Animales SOS constituye un claro ejemplo de ello. Esta organización viene dirigiendo una campaña en favor de los cientos de animales que, al igual que sus dueños, han quedado en total desamparo luego de los deslizamientos.
Resulta importante subrayar que no se trata de un emprendimiento sustitutivo al apoyo de las personas, susceptible de restarle recursos o resultados; todo lo contrario, se trata de una campaña complementaria digna de admiración con significativas y muy positivas repercusiones para la población afectada.
Los pobladores de los distritos de San Antonio están profundamente perturbados por la pérdida de sus pertenencias, pero sobre todo por el dolor que embarga a sus familias, obligadas a resistir la desgracia en precarias condiciones, y entre sus familiares también están, naturalmente, las mascotas. Tal es el caso de los cientos de perros que permanecen al lado de sus dueños, a pesar de la falta de comida, agua o de condiciones para sobrevivir —entre la fidelidad de un can y su amo sólo se puede interponer la muerte—. Lo mismo sucede con decenas de gatitos que deambulan por la zona. Muchos procuran entregar a sus mascotas, pero éstas prefieren regresar.
Por otro lado, no son pocos los comunarios que, con lágrimas en los ojos, ya han empezado a sacrificar a sus animales de pastoreo, importante fuente de ingreso familiar de muchos hogares antes del desastre. No tienen alimento para sus hijos, mucho menos para las cientos de ovejas, vacas, cerdos y conejos que sobrevivieron al derrumbe.
Por todo esto y más, la campaña dirigida por Susana Carpio, además de atenuar la penuria de los damnificados, cumple la importante labor de precautelar el capital de estas familias y de prevenir la diseminación de posibles enfermedades. No obstante, la capacidad operativa de Animales SOS ha sido ampliamente rebasada por la magnitud del desastre; en este sentido, no sólo víveres y enseres serán bien venidos y mejor empleados por esta organización, sino también cualquier voluntariado que desee apoyar tan importante labor. (Aportes a los telf. 77229500-2308080)






