Visto con los ojos de un historiador, el lapso transcurrido desde el 7 de junio de 1990, cuando salió a la calle la primera edición de este diario, es una nada, pero a la luz de la experiencia de las personas que han construido este medio de comunicación, es toda una vida, repleta de desafíos, aprendizajes, triunfos y algunos fracasos, que no han hecho más que reafirmar los valores periodísticos que dieron origen a La Razón.
Muchas cosas han sucedido en el país a lo largo de estas más de dos décadas, La Razón también ha atravesado por innumerables cambios y transformaciones. Algunas de ellas están relacionadas con la estructura de propiedad del medio, otras con los inevitables cambios de personal y, finalmente, muchas de ellas con las profundas transformaciones que se han sucedido en el país, particularmente durante el último lustro.
Y, sin embargo, pese a que han cambiado las condiciones y las personas, este diario nunca ha perdido el norte que guía su desarrollo: hacer el mejor periodismo posible, buscando comprender la realidad para ofrecer a su público lector la versión más completa posible, sin caer en sensacionalismos, simplificaciones distorsionadoras o manipulación de los datos, factores ellos que únicamente atentan contra el único capital que tiene todo periodista: su credibilidad.
Muchas y muchos de los periodistas que hicieron parte de su carrera en este diario hoy ocupan puestos importantes en otros medios de comunicación o en instituciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras; en todos los casos son reconocidos por su calidad profesional, la misma que nos enorgullecemos de señalar como factor común en todos quienes hacen este diario, tanto en la sala de redacción como en la de diseño, en la administración o en los talleres y distribución.
Y así como el equipo humano es y ha sido siempre motivo de orgullo, también lo es el producto que elaboran esas personas; pues desde su fundación, este diario ha sido el referente del mejor periodismo en el país. Pensando no sólo en la producción de noticias del día a día, el equipo se esmera en preparar los mejores suplementos y productos periodísticos especiales; prueba de ello son los no pocos premios recibidos a lo largo de estos 21 años de existencia.
Hay, pues, sobradas razones para celebrar este nuevo aniversario, pero más aún para renovar nuestro compromiso de seguir haciendo el mejor periódico del país. Ustedes, las y los lectores, se lo merecen.






