Comandada por Pedro Domingo Murillo, el 16 de julio de 1809 tuvo lugar en la Ciudad de Nuestra Señora de La Paz la insurrección contra la Colonia española, de ahí que en la época republicana se eligiera esa fecha para la efeméride de la ciudad y, por extensión, del departamento del cual es capital. Por tanto, corresponde que tanto el gobierno de la ciudad como el departamental organicen la celebración cívica de la fecha, sin olvidar que hasta antes del 2009, cuando se celebró el bicentenario, la entonces Prefectura se limitaba a publicar salutaciones, dejando el trabajo de los actos al Municipio.
El problema surgió el 2010, cuando la ruptura de la alianza entre los partidos que dominan la Gobernación y el Municipio provocó roces que casi arruinan la celebración juliana. Sólo la voluntad política permitió superar el conflicto a último momento. Por ello, llama la atención que este año éste se reedite. Tanto el Gobernador como el Alcalde parecen estar perdiendo de vista que el efecto de su pelea no empañará el desempeño del ocasional adversario, sino la tradicional fiesta juliana. Afortunadamente, ha surgido una propuesta conciliadora, con la participación de las máximas autoridades nacionales y locales en el festejo. Ojalá se concrete y sin contratiempos, pues, de otro modo, en vez de fiesta los paceños tendrán drama juliano.






