Ante miles de palestinos reunidos en Ramala, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha informado el contenido de la demanda con la que solicitará, el 23 de septiembre, su adhesión a las Naciones Unidas como Estado con plenos derechos y obligaciones; estatus que sólo puede ser aprobado por el Consejo de Seguridad.
Como se mencionaba anteriormente en este mismo espacio, si la ONU reconoce al Estado de Palestina con las fronteras establecidas en el armisticio de 1967, más de medio millón de israelíes serán considerados ocupantes de un país extranjero, según la ley internacional; y Palestina podrá denunciar como actos criminales el despojo de sus tierras y la privación de los derechos civiles y humanos de su población. Posibilidad que preocupa considerablemente a los dirigentes israelíes, que no podrían salir de su país por miedo a ser detenidos.
No obstante, lo más probable es que EEUU emplee su derecho a veto para frenar la iniciativa; Francia y Reino Unido optarían por la abstención; mientras que Rusia y China votarían a favor. Empero, de proceder este rechazo, EEUU se vería en figurillas para explicar a las poblaciones árabes, inmersas en un proceso revolucionario a favor de la democracia, las razones de su respaldo incondicional a Israel.






