Hoy Perú celebra 191 años de su independencia. Se trata de una fecha propicia no sólo para felicitar a la nación vecina, sino también para recordar la estrecha relación existente entre Bolivia y Perú. Durante largo tiempo, el Alto y el Bajo Perú conformaron una misma unidad política. Primeramente con el imperio incaico y luego en los dos primeros siglos de la época colonial. Luego de la independencia, que a la postre significó su separación, el anhelo de juntarse promovió una serie de pactos que no prosperaron (primero la Federación Bolivariana en 1826; luego la Confederación Perú-Boliviana de 1837; y por último el Tratado del 11 de junio de 1880 que constituyó los Estados Unidos Perú-Bolivianos).
Ante la imposibilidad de reunificar ambas regiones, en el siglo XX se intentó sustituir el ideal federativo por una política de mayor interrelación física y económica; unificación que hasta nuestros días no se ha podido consolidar por completo.
A pesar de ello y del tiempo transcurrido, las peculiaridades culturales, históricas y económicas que compartimos; así como los anhelos, conflictos y desafíos que tenemos en común, no sólo permanecen sino que además nos llaman a construir una verdadera integración en todos los ámbitos (cultural, económico y otros), para bien de ambos pueblos.






