El viernes, Día Mundial de la lucha contra el VIH/sida, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó que la discriminación y la desinformación son las principales barreras para que las personas infectadas accedan al tratamiento para contrarrestar el avance de esta enfermedad. Aspectos que, dicho sea de paso, están bastante acentuados en el país.
Por ejemplo, la primera boliviana que dio a conocer públicamente su condición fue víctima de ataques discriminatorios de todo tipo durante años, según relató a La Razón. Verbigracia, corrientemente le lanzaban piedras al interior de su hogar escritas con la palabra “sidosa”, la trataban como si fuese de otro mundo, e incluso pintaron el muro de su casa de color rojo. Acciones que la impulsaron a organizar, junto con otras personas infectadas, un grupo de ayuda mutua para, con el apoyo de especialistas, sobrellevar física y psicológicamente la enfermedad.
Si bien este tipo de actitudes han disminuido gracias a una mayor información, aún persiste en el país la discriminación en contra de las personas con VIH. Situación que no puede pasar desapercibida; pues, como bien advierte la OMS, ello perjudica la lucha contra la enfermedad, pone en riesgo la salud de miles de personas infectadas y hace que su vida sea muchas veces un verdadero calvario.






