Durante más de una semana, el cruce hacia las villas Copacabana y San Antonio fue interrumpido, hasta ayer. Esto debido a un bloqueo protagonizado por un grupo de vendedoras del mercado Kollasuyo, que insisten en comercializar sus productos en las calles, porque, aseguran, están en desventaja frente a las vendedoras de la Asociación 31 de Octubre, quienes expenden su mercadería en la vía pública por falta de infraestructura.
Como es de suponer, este bloqueo ocasionó grandes perjuicios a los vecinos, pues se trata de un punto neurálgico de la ciudad, cuya interrupción obligó a buscar rutas alternativas alejadas para el transporte vehicular, a través de calles angostas y empinadas. Incluso se reportaron varios accidentes. De allí que los vecinos exigen una pronta y total resolución de este conflicto que aún no ha sido superado por completo.
No obstante, los ciudadanos de a pie son también responsables de este entuerto. Pues, como bien señalan las vendedoras del mercado Kollasuyo, la gente muchas veces prefiere comprar en la calle antes que ingresar a los mercados, ora por comodidad, desidia o pereza. Si la ciudadanía no incurriría en este tipo de acciones, las vendedoras no saldrían a bloquear las calles para defender su “derecho” a comercializar en la vía pública.






