Al parecer, soplan vientos de cambio en la Fiscalía General del Estado. A los anuncios de procesamiento de fiscales acusados, día atrás el Fiscal General ha sumado el anuncio de que se siguen procesos disciplinarios y penales en contra exfuncionarios del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), por lo que también se hará una auditoría a los trabajos que realizaron.
Según fuentes del IDIF, se identificó a 45 personas que trabajaban en el instituto y que fungían como médicos y atendían otras especialidades, algunos sin tener título profesional. Esas personas habrían trabajado más de 15 años en el Ministerio Público y en el IDIF, tiempo en el cual supuestamente hicieron trabajos de investigación en casos de muerte considerados “grandes”. Asimismo, se investigarán los trabajos cumplidos últimamente en el IDIF. Dicha tarea ha sido encomendada a nuevos peritos “y son ellos quienes harán una evaluación, una especie de auditoría a estos casos para corroborar (o no el ilícito)”, dijo el Fiscal General.
Considerando que la Fiscalía tiene la misión constitucional de defender a la sociedad, el proceso de depuración iniciado en esa institución reviste una importancia capital, pues de ello también depende el acceso de las personas a la Justicia.






