El martes, en ocasión de celebrarse los 65 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Defensoría del Pueblo presentó un informe sobre sus actividades y el estado de los DDHH en el país, mostrando que la parte más dramática sigue estando en el ámbito privado, donde particularmente niños y niñas, así como mujeres llevan la peor parte.
Al presentar su informe, el defensor del Pueblo, Rolando Villena, señaló que “el ejercicio y la vigencia de los derechos humanos en el país, durante 2013, se vieron afectados por los niveles desmedidos de diversas formas de violencia contra mujeres, niñas, niños, adolescentes”, a este dato, la autoridad añadió que siguen siendo recurrentes los casos de linchamiento, los de tortura y tratos crueles e inhumanos en recintos militares y policiales, así como en recintos penitenciarios.
A modo de resumen del dramático panorama, Villena afirmó que “la violencia se manifiesta de manera creciente contra niñas, niños y adolescentes en casi todos los ámbitos de su vida, pero especialmente en sus propios hogares y unidades educativas, expresándose en las violaciones, asesinatos, agresiones físicas, violencia escolar, explotación laboral y abandono. En el caso de las mujeres se extiende a los espacios laborales, políticos y sociales, agravándose en los delitos de violencia sexual, feminicidios, acoso y atentados a su dignidad”.
El Defensor citó datos que muestran que el 83% de las niñas, niños y adolescentes sufren violencia en sus propios hogares o escuelas; que 1,2 millones alguna vez han sido castigados físicamente; que en el 77% de los casos de violencia los agresores son los padres. También que más de 1.400 niños y niñas viven en cárceles acompañando a sus progenitores; que cerca de 10.000 menores se encuentran viviendo en la calle, principalmente en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba; mientras otros miles son víctimas de la violencia sexual comercial, trata y tráfico.
Los datos recogidos por la Defensoría del Pueblo muestran también que el 88% de la comunidad educativa admite la existencia de violencia física, psicológica y sexual dentro de las escuelas; y que el 60% de los sospechosos de violaciones de niñas y niños son delincuentes reincidentes. La Policía recibe cada día tres denuncias de casos de violación sexual a menores.
Finalmente, la autoridad recordó los varios casos de linchamientos, e hizo especial énfasis en la situación que se vive en los cuarteles militares y policiales, donde se ejercen diversas formas de violencia y discriminación que no son adecuadamente atendidas por las autoridades.
Hay, pues, razones para desear que todo el conjunto de leyes que se han aprobado en los últimos tiempos, y que el Defensor del Pueblo no mencionó en su informe, se convierta en acción estatal, pues de ello depende la calidad de vida de toda la población.






