El domingo, en las ciudades de La Paz y El Alto se realizará una nueva campaña de vacunación para perros y gatos contra la rabia. Por lo general, este tipo de eventos se efectúan solamente una vez al año (la primera tuvo lugar en junio); no obstante, las autoridades departamentales de salud decidieron realizar una segunda campaña de emergencia, debido al incremento de casos de rabia canina respecto al año pasado en ambas urbes.
Ciertamente este tipo de cruzadas son esenciales para reducir los casos de rabia. Sin embargo, por sí solas resultan insuficientes, como bien demuestran los contagios registrados en el segundo semestre de este año (siete tan solo en El Alto).
Y es que si realmente se desea evitar la rabia y otras zoonosis, hacen falta no solo campañas de vacunación, sino también y sobre todo estrategias que reduzcan la sobrepoblación de canes y gatos en las ciudades del país. Fenómeno que está alcanzando niveles inquietantes para la salud de los ciudadanos y denigrantes para los propios animales, y que responde en gran medida a la ignorancia de quienes no entienden la responsabilidad que implica tener una mascota; pero también por la falta de controles municipales regulares que eviten su proliferación.






