sábado 13, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

¿Planificar?

Y somos irresponsablemente felices. Vivimos en una borrachera inmediatista

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Carlos Villagómez
/ octubre 27, 2015
en Voces

En pleno siglo XXI (si prefieren en el año 5523) la sociedad boliviana está llevando a la práctica, de facto o por inercia, una idea suicida: hacer sin planificar. Es una apuesta atrevida y temeraria que se ejecuta, hace décadas, en las ciudades bolivianas. Sin embargo, como la ciudad es la materialización de una sociedad en el territorio, los efectos de estas malas prácticas no se podrán ocultar, menos disimular y el tiempo se encargará de revelar los aciertos o los errores de generaciones que debieron enfrentar los desafíos de una intrincada formación social. 

Las causas para ejecutar prácticas espontáneas están en nuestra manera de ser. La primera, y más nociva, es el nefasto accionar de la politiquería en los destinos de la ciudad. La palabra futuro desaparece y la ciudad forma parte de estrategias eleccionarias donde planificar con responsabilidad importa un cacahuate. Las acciones son  inmediatistas y demagógicas llevadas por el rencor al oponente con el fin de restarle votos. Así “urbaniza” la politiquería hace décadas. En las épocas de la democracia pactada, como no había tanta plata, las peleas se armaban en la mesa del Concejo. Ahora las pugnas se dan en las calles con mamotretos y despilfarros de diverso cuño.

La segunda causa está en el núcleo de las responsabilidades. El grupo de profesionales, arquitectos, sociólogos o urbanistas que estuvieron a cargo del destino de esta ciudad, no ha logrado en 15 años avizorar un nuevo paradigma de desarrollo urbano. Nos limitamos a trasplantar, parcialmente, modelos de planificación de Colombia o de Brasil, con el resultado que ahora toleramos. Por el otro lado, los profesionales del Estado, en diez años de ejercicio burocrático y con el mentado “vivir bien” como consigna, tampoco han generado una nueva visión de ciudad y territorio. Ambos estamentos, en la lógica del “dejar hacer dejar pasar”, acrecentaron las inequidades de las concentraciones urbanas y abandonaron a los ciudadanos a las prácticas nefastas del consumo desmedido y del libre albedrío.

Así estamos y sobrevivimos en nuestras ciudades. Y somos irresponsablemente felices. Vivimos el tiempo presente en una borrachera inmediatista y adormecedora con políticos y profesionales que no pueden realizar ni concebir una planificación urbana renovadora y visionaria. Muy por el contrario, solo escuchamos consignas que encubren responsabilidades: “eso es de otras realidades”, “somos únicos y maravillosos”, “modernos y llenos de autoestima”. Pero afuera está la realidad inocultable: devastación descontrolada de cerros, contaminación indiscriminada de ríos, destrucción de la memoria urbana, marginalidad y segregación galopantes, cemento a borbotones y un largo y penoso etcétera.

en tendencia: planificar

Noticias Relacionadas

El límite de un Estado en quiebre
Sergio J. Pérez Paredes

Sindicalismo y Estado

¿El paso del tiempo borra las heridas…  y las deudas tributarias?
Yafar Yamir Rodríguez Ramírez
TRIBUNA

¿El paso del tiempo borra las heridas… y las deudas tributarias?

Minorías en las carreteras, mayorías en  las urnas
Freddy Rivas Orozco
TRIBUNA

Minorías en las carreteras, mayorías en las urnas

Ciudadanía Digital en Bolivia: ¿Evolución o relanzamiento? Una aclaración para el aula

Masificación vs. Aprendizaje: La brecha invisible que separa a colegios fiscales de privados

franz_lazarte_columnista.jpg
Franz Lazarte Escobar

China propone estabilidad, EEUU lleva vacío y sanciones

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha
TRIBUNA

¿Tendremos nuevamente un ‘Gran San Juan’?

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto