Días atrás, el Fiscal de la Unidad Operativa de Tránsito informó que de cada diez peatones que fueron atropellados en 2015 al menos cuatro estaban hablando, chateando o escuchando música por medio de celulares al momento de ser embestidos. Este elevado porcentaje pone en evidencia que los smartphones, además de ventajas, conllevan riesgos de cuidado, siendo la adicción y la distracción que generan estos aparatos dos de los más representativos; y no solo entre los peatones, sino también entre los conductores. De hecho, si bien conversar por móviles mientras se conduce resulta peligroso, leer y enviar mensajes lo es mucho más, ya que, según estimaciones de la OMS, el tiempo que los choferes desvían la mirada de la carretera se incrementa en 400%.
Por otra parte, estas cifras revelan el elevado grado de irresponsabilidad que impera entre los conductores del país, muchos de los cuales no respetan a los transeúntes ni siquiera en los pasos de cebra o cuando el semáforo está en rojo, y esperan que sean ellos quienes eviten los accidentes cediendo siempre frente a la arremetida de los vehículos. De allí la importancia de insistir, una vez más, en la necesidad de ejecutar campañas educativas que refuercen la cultura vial de los conductores, junto a severas multas y sanciones contra los infractores.






