El viernes se presentó oficialmente en La Paz el primer Observatorio LGTBI (sigla que designa a los colectivos de lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales) de Bolivia. Su propósito es vigilar agresiones y delitos homofóbicos y transfóbicos en el país. La iniciativa, comandada por la Asociación Civil de Desarrollo Social y Promoción Cultural Libertad (Adesproc) y financiada por la UE y la Embajada de Suecia en Bolivia, contará con información estadística sobre los crímenes de odio, hechos de acoso escolar por orientación sexual a estudiantes y otros casos de “homolesbotransfobia”. Según explicó el Director de Adesproc, solo en la última década se han cometido más de 75 crímenes de odio en el país y no existe ninguna sentencia condenatoria que los penalice.
Además de recopilar y sistematizar información sobre la violencia contra las personas de orientación sexual diferente, el observatorio se ha propuesto “contribuir a la formación de operadores y operadoras de justicia, en el conocimiento, manejo y aplicación de las normas” que protegen los derechos de estos colectivos. En tiempos cuando la intolerancia parece ganarle a la fuerza de la ley, iniciativas como la que se comenta son no solo necesarias, sino urgentes, para aportar a la plena vigencia de los derechos humanos de todas y todos.






