A juzgar por el entusiasmo de los presidentes de Perú y Bolivia en el acto de firma del documento que resume la tercera versión del Gabinete Binacional, los acuerdos logrados por representantes de alto nivel de ambos países en la reunión celebrada en Lima el viernes podrían “entrelazar aun más” los vínculos, como señaló en la ocasión el Mandatario peruano.
Probablemente uno de los temas más importantes de la cita haya sido el proyecto del tren bioceánico que Bolivia impulsa desde hace algunos años, y que necesita del pleno acuerdo de Brasil y Perú. El presidente Kuczynski manifestó que los estudios están a punto de iniciarse y sobre todo abogó por que la línea férrea no atraviese la Amazonía, “que tenemos que conservar”, dijo, sino por el altiplano boliviano.
Esencial al proyecto ferrocarrilero, la habilitación del puerto de Ilo también fue tema de discusión, y el Mandatario peruano manifestó una vez más su compromiso con la necesidad de materializar la idea, “queremos que sea realidad y en eso me comprometo”, dijo.
Por otra parte, y ante la amenaza ambiental y social que entraña la minería ilegal en la frontera entre ambos países, se instruyó “iniciar la elaboración de una línea de base y diagnóstico para la cuenca del Río Madre de Dios, con la finalidad de preservar y proteger su medio ambiente”, se lee en parte del punto quinto de la Declaración de Lima. De la misma manera, ambos países mostraron su preocupación para proteger el ecosistema del lago Titicaca de la actividad minera.
Asimismo, se suscribió el Acuerdo Específico para la implementación del Centro Binacional de Atención en Frontera, ubicado en el distrito de Desaguadero, y que facilitará el tránsito de personas y mercancías entre ambos países las 24 horas del día, y cuyo funcionamiento debería iniciarse a más tardar en el primer trimestre de 2018.
La declaración resume de la misma manera, en sus 25 párrafos, otros aspectos clave de la relación binacional, lo cual da cuenta de un renovado espíritu de integración entre dos países cuya historia y geografía los hermana como a pocos en el mundo.
Sin embargo, los acuerdos también podrían no ser más que declaraciones de buenas intenciones si alguno de los Estados careciera de suficiente voluntad política para hacerlos viables. Debe llamar la atención que Kuczynsky sea el cuarto presidente peruano desde 2010 en comprometer su voluntad para que el proyecto de Ilo se haga realidad, sin que hasta ahora culminen siquiera los pasos legales para dar inicio a las obras.
Buenas señales han dado los gobernantes de Bolivia y Perú en su reunión de Lima, toca ahora que el resto de las instituciones comprometidas a colaborar entre ambos países se aboquen a las tareas acordadas, pues de tal esfuerzo no solo saldrá fortalecida la unión binacional, sino sobre todo se abrirán nuevas oportunidades de desarrollo económico.






