Por séptimo año consecutivo, hoy las calles de varias ciudades del país estarán vedadas a los automóviles o cualquier otro vehículo que funcione con combustible. Se trata de la celebración del Día del Peatón y del Ciclista, fecha concebida para fomentar un mayor cuidado del medio ambiente e incentivar una mayor cultura de esparcimiento al aire libre. En la sede de gobierno la circulación vehicular estará restringida entre las 09.00 y 17.00, tanto para las motocicletas como para los carros, públicos y privados.
Tal y como se pudo comprobar en las versiones anteriores, los beneficios de esta iniciativa son bastante evidentes. Por ejemplo, además de compartir almuerzos y juegos familiares, caminatas y otras actividades al aire libre, quienes se animen a abandonar la comodidad de sus hogares podrán pasear y disfrutar de una ciudad en completa calma y armonía.
Y es que, como en muy pocas ocasiones, la población tiene hoy la posibilidad de volcarse a las calles y apropiarse del espacio público, durante una jornada en la que se eliminará, en gran medida, al principal responsable del estrés colectivo que cotidianamente invade a la ciudadanía: las motocicletas y los automóviles y su variante más nociva, el transporte público, responsables de la polución que diariamente envenena el aire de las ciudades, y de la contaminación acústica y del caótico tráfico vehicular que atentan contra los nervios de la población y menoscaban su salud.






