Communitas es el título de un hermoso libro del filósofo italiano Roberto Espósito. Es en sí, parte de una trilogía que comprende: Communitas, Inmunitas y Bios.
Communitas presenta la idea de que comunidad supone un conjunto de personas unidas no por una propiedad compartida como lo piensan muchos autores comunitaristas, sino por una ausencia compartida, por una falta que constituye a la comunidad. No es casual que el italiano Espósito en su trabajo filológico sobre el origen del término communitas lo refiera bajo el subtítulo Communitas: nada en común.
“Cum” es un vínculo, y “munus” es la materia o efecto del don mismo, nos señala Espósito. “Cum munus” supone un estar vinculado al “munus”, al “don”.
La tesis central de Espósito es la siguiente: “Communitas es el conjunto de personas a las que las une, no una propiedad, sino justamente un deber o una deuda. Conjunto de personas unidas no por un más sino por un menos, una falta, un límite que se configura como gravamen, o incluso una modalidad carencial, para quien está afectado, a diferencia de aquel que está exento o eximido”. El exento, el eximido no es otro que el inmune.
En otros términos, la comunidad expropia al individuo su subjetividad. En este sentido podemos decir que una comunidad de comunidades, una comunidad por ejemplo plurinacional, despoja a las comunidades su ambición de imponer a otras comunidades sus determinaciones, y en todo caso avanza a crear una nueva comunidad. Una comunidad de comunidades debe caracterizarse por su condición producida, inventada, de necesidad histórica y política, es decir de concreción política construida por necesidades y determinaciones históricas. Esta comunidad de comunidades no sería una síntesis, tampoco supondría la construcción de una comunidad que elimine a las comunidades que la constituyen, es, si se desea una caracterización, una comunidad sin comunidad, que descentra la posibilidad de ser una comunidad realizada de manera finalista.
Justamente lo que caracteriza a la comunidad producida o creada es que no repite la comunidad de ninguno de sus miembros/actores, es una comunidad sin comunidad.
Es necesario reparar en la condición plural y política de esta comunidad de comunidades (o comunidad sin comunidad), puesto que si sería una comunidad social —o natural— se corre el riesgo de eliminar la diversidad de las comunidades y reprisar el predominio de una comunidad sobre las otras. Por ello la comunidad de comunidades presupone la existencia previa de las otras comunidades, que no pierden su ser.
Communitas, el primer libro de esta trilogía de Espósito, se constituye en una lectura indispensable para pensar la comunidad, con argumentos mucho más ricos que las propuestas comunitaristas como las de Taylor, McIntyre o Sandel.






