El 5 de octubre Bolivia jugará su último partido de local por las eliminatorias a Rusia 2018 con Brasil. La venta por internet de las entradas para ese encuentro se encomendó a Todotix, que asegura que cuenta con un sistema moderno, pero la realidad no concuerda con este postulado.
Los organizadores anuncian que si uno quiere evitar las colas o si está fuera de la ciudad o del país puede adquirir boletos a través de internet, pero Todotix no incluye en su oferta (o si lo hace la opción no es visible) entradas para menores de edad, que según el tarifario de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) cuestan la mitad que la de los adultos. Y ante las consultas… silencio.
Resulta absurdo pensar que un padre que planea asistir al partido de fútbol con su familia comprará sus pases en Todotix por internet y los de sus hijos menores de edad en las boleterías. Ya que de hacerlo tendrían que observar el cotejo en lugares distintos, pues los boletos tienen butacas numeradas y nada garantiza que consigan espacios en el mismo lugar. Esta venta anticipada tampoco contempla un precio preferencial. Al contrario, recargan una tasa de Bs 10 por cada entrada por el servicio prestado (service fee, lo llaman).
Así las cosas, Todotix debería revisar su concepto de “sistema moderno”; la FBF debería evaluar la calidad del servicio que ofrece esta empresa y, finalmente, sería deseable la intervención de las instancias dedicadas a defender los derechos de los consumidores en este asunto.






