domingo 14, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

El mortífero narcisismo de Donald Trump

El problema con Trump no es solamente lo que hace, sino también lo que no hace

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Paul Krugman
/ octubre 8, 2017
en Voces

Según un nuevo sondeo de la Universidad Quinnipiac, la mayoría de los estadounidenses cree que Donald Trump no es apto para ser presidente. Es bastante notable. Pero deberíamos preguntarnos cuánto más elevado sería el número si los ciudadanos supieran realmente lo que está ocurriendo. Porque el problema con Trump no es solo lo que hace, sino también lo que no hace. En su mente, todo es él. Y mientras acaricia su frágil ego, descuida las funciones básicas de gobierno, o peor.

Hablemos de dos noticias que aparentemente no tienen nada que ver una con otra: el mortal abandono de Puerto Rico y el continuo sabotaje a la atención sanitaria estadounidense. Lo que estas noticias tienen en común es que millones de estadounidenses van a sufrir, y cientos, si no miles, morir, porque Trump y los miembros de su gobierno están demasiado centrados en sí mismos para hacer su trabajo.

Empecemos por el desastre de Puerto Rico y las vecinas Islas Vírgenes (también de Estados Unidos). Cuando el huracán María golpeó a esa región, hace más de una semana, dejó sin energía eléctrica a todo Puerto Rico, y la electricidad tardará meses en restablecerse. La falta de energía puede ser en sí misma mortal, pero aún peor es que, debido en gran medida al apagón, buena parte de la población todavía carece de acceso a agua potable. ¿Cuántas personas van a morir porque los hospitales no funcionan, o por las enfermedades transmitidas por un agua insalubre? Nadie lo sabe.

Pero la situación es terrible, y el tiempo no corre a favor de Puerto Rico: cuanto más pase, peor será la crisis humanitaria. Sin duda, lo suyo sería esperar que el traslado y la distribución de ayuda se convirtiesen en la principal prioridad del Gobierno estadounidense. Después de todo, hablamos de la vida de 3,5 millones de conciudadanos nuestros, más que la población de Iowa o del San Diego metropolitano.

¿Y hemos visto ese esfuerzo de ayuda plena e incondicional que una catástrofe de este tipo requiere? No. Es cierto que cuantificar la respuesta federal es difícil, pero ninguna de las medidas extraordinarias que cabría esperar se ha materializado.

El despliegue de recursos militares parece haber sido menor y más lento que en Texas después del huracán Harvey o en Florida después de Irma, a pesar de que la situación de Puerto Rico es mucho más urgente. Hasta el jueves pasado, el gobierno de Trump se había negado a suspender la Ley Jones (que obliga a utilizar barcos con bandera y tripulación estadounidenses para los servicios de cabotaje) para Puerto Rico, a pesar de que sí las había levantado para Texas y Florida.

¿Por qué? Según el Presidente, “a los que trabajan en el sector de los transportes” no les gusta la idea. Es más, aunque ya ha pasado más de una semana desde que María tocó tierra, la administración Trump no ha remitido todavía una solicitud de ayuda al Congreso.

¿Y dónde está el liderazgo? Hay razones para esperar una atención visible del Presidente a los grandes desastres nacionales, incluida la visita a la zona afectada lo antes posible (Trump no planea visitar Puerto Rico hasta la próxima semana). No es solo teatro, es una señal sobre las prioridades urgentes para el resto del Gobierno, y en cierta medida, para la nación en general.

Pero Trump pasó los días siguientes al desastre de María tuiteando sobre jugadores de fútbol americano. Cuando por fin se dignó a decir algo sobre Puerto Rico, fue para culpar al territorio de sus propios problemas.

La impresión que le da a uno es la de un individuo enormemente egocéntrico, incapaz de centrarse en las necesidades de otros, aun cuando esa sea la parte principal de su trabajo. Además, está la sanidad. La revocación del Obamacare ha vuelto a fracasar, por la sencilla razón de que el proyecto de ley de Lindsay Graham y Bill Cassidy, como todas las demás propuestas republicanas, no era más que basura miserable. Pero aunque la Ley de Atención Sanitaria Asequible (ACA, por sus siglas en inglés) sobrevive, la Administración Trump está intentando abiertamente sabotear su funcionamiento.

Este sabotaje se está produciendo en múltiples niveles. El Gobierno se ha negado a confirmar si pagará a las aseguradoras unas subvenciones fundamentales para cubrir a los clientes de rentas bajas. Se ha negado a aclarar si obligará a cumplir la exigencia de que las personas sanas se aseguren. Ha cancelado o suspendido la promoción del sistema para conseguir que se apunten a él más personas.

Estas acciones se traducen directamente en una fuerte subida de las primas: las aseguradoras no saben si se les compensarán los gastos principales, y tienen razones de sobra para prever una cartera de clientes más pequeña y más enferma que antes. Y es demasiado tarde para revertir el daño: mientras usted lee esto, las aseguradoras ya están finalizando sus tarifas para 2018.

¿Por qué hacen esto los trumpistas? ¿Es un cálculo cínico: conseguir que la Ley ACA fracase y después afirmar que ya estaba condenada? Lo dudo. En primer lugar, porque no hablamos de personas conocidas por sus profundos cálculos estratégicos. Además, la ley no se hundirá de hecho, simplemente se convertirá en un programa más centrado en estadounidenses más enfermos y más pobres, y la oposición política a la revocación no desaparecerá. Y finalmente, cuando la mala noticia llegue, todo el mundo sabrá a quién culpar.

No, el sabotaje a la ACA no debemos contemplarlo como una estrategia, sino como una pataleta. Como no podemos revocar el Obamacare, lo arruinaremos. No se trata de conseguir un fin claro, sino de salvar la dañada autoestima del Presidente. En resumen, Trump es verdaderamente inepto para la presidencia o para cualquier otro alto cargo público. Y el daño causado por su ineptitud no hará más aumentar.

Es premio Nobel de Economía.

© The New York Times Company, 2017. Traducción de News Clips.

en tendencia: DonaldmortiferonarcisismoTrump

Noticias Relacionadas

El límite de un Estado en quiebre
Sergio J. Pérez Paredes

Sindicalismo y Estado

¿El paso del tiempo borra las heridas…  y las deudas tributarias?
Yafar Yamir Rodríguez Ramírez
TRIBUNA

¿El paso del tiempo borra las heridas… y las deudas tributarias?

Minorías en las carreteras, mayorías en  las urnas
Freddy Rivas Orozco
TRIBUNA

Minorías en las carreteras, mayorías en las urnas

Ciudadanía Digital en Bolivia: ¿Evolución o relanzamiento? Una aclaración para el aula

Masificación vs. Aprendizaje: La brecha invisible que separa a colegios fiscales de privados

franz_lazarte_columnista.jpg
Franz Lazarte Escobar

China propone estabilidad, EEUU lleva vacío y sanciones

10 años de aporte al Cambio Climático
Christiam Max Cordero Rocha
TRIBUNA

¿Tendremos nuevamente un ‘Gran San Juan’?

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto