A partir de 2017, el Gobierno Municipal de La Paz se propuso regular el uso de las calzadas como estacionamientos en el casco urbano. Para tal efecto, demarcó las calles y habilitó un sistema para el pago de este “servicio” por intermedio de guardias municipales o a través de una aplicación para celulares. Luego de esta primera experiencia, que terminó siendo aceptada por los conductores en gran medida gracias al empleo de grúas para remolcar a los infractores, la Alcaldía se ha propuesto, desde el lunes, extender los parqueos municipales a varias calles de Obrajes y de Calacoto, y posteriormente a otros barrios de la zona Sur.
Además de poner un poco de orden al caótico uso de las calzadas como estacionamientos que impera en la ciudad, no cabe duda de que la principal virtud de esta iniciativa es que va a desalentar la utilización de autos particulares en favor de transportes públicos, ya que la elevada tarifa (Bs 5 la hora) hace que para muchos sea insostenible estacionar sus vehículos durante la jornada laboral o varias horas como en el caso de los estudiantes universitarios. El problema es que, pese a los PumaKatari y el Teleférico, el transporte de pasajeros sigue siendo insuficiente en la ciudad.
Respecto a la principal externalidad de esta medida es que está dejando a muchas personas que se dedicaban a cuidar vehículos sin su principal fuente de ingreso, amén de vulnerar su derecho al trabajo, contemplado en la CPE. Para subsanar este perjuicio, sería deseable que la municipalidad contrate a estas mismas personas para que se hagan cargo del control de los parqueos.






