Hace algunos años, la idea de tener un vehículo eléctrico era solamente un sueño, que hoy se ha transformado en una realidad, siendo que, en muchos países de Europa, Asia e incluso de Sudamérica ya usan este tipo de vehículos y en algunos casos incluso los están fabricando.
En este contexto, el interés por estos vehículos va en aumento, y en Bolivia se trabaja en políticas concretas de promoción de estos coches que no solo contribuyen al cuidado del medio ambiente, sino que también generan un ahorro significativo para el usuario. Es el caso del Decreto Supremo 4539, recientemente promulgado por el Presidente del Estado, el cual va de la mano con la modernización de nuestro parque automotor y coadyuva a la eficiencia en la producción agrícola.
El mencionado decreto tiene por objeto incentivar de manera integral el uso de la energía eléctrica para contribuir a la mejora del medio ambiente, el ahorro y eficiencia energética a través de incentivos tributarios y financieros para la fabricación, compra, ensamblaje e importación de vehículos automotores eléctricos, híbridos y maquinaria agrícola eléctrica e híbrida; asimismo, para equipos y/o accesorios de sistemas de energía y generación distribuida.
Esta norma establece la reducción a 0% de la alícuota del Gravamen Arancelario (GA) para la importación de vehículos híbridos y eléctricos; además, una alícuota de 0% del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) para éstos, que tendrá una vigencia de cinco años a partir de la publicación del decreto.
Para el acompañamiento de la medida, se modifica a 0% las alícuotas del GA para la importación de estaciones de carga (electrolineras) que actualmente tienen una alícuota del 5%, lo cual muestra que es una norma integral ya que también ofrece incentivos a la importación de partes para el ensamblado y la infraestructura necesaria para la recarga de estos vehículos, dejando en claro que no solo será el Estado el que pueda instalar los centros o puntos de recarga, sino que también personas particulares que se encuentren con posibilidades de realizar inversiones para la instauración de estos espacios.
En 2020, la mayor cantidad de vehículos importados fueron los que utilizan como combustible la gasolina (93%); asimismo, los vehículos a diésel alcanzaron un 7%.
Es evidente que al existir una gran cantidad de vehículos que funcionan con combustibles fósiles (gasolina y diésel), el grado de contaminación del medio ambiente es muy elevado, por lo que la medida adoptada es una excelente decisión por parte de las autoridades que se encuentran comprometidas con el cuidado y preservación de la capa de ozono.
Por otro lado, no hay que dejar pasar por alto una situación fundamental, y es que el Estado se verá beneficiado con el alivio económico que generará la norma respecto a las subvenciones a los hidrocarburos que actualmente asigna, que de un promedio de los últimos tres años alcanzan aproximadamente a Bs 3.200 millones, y estos recursos podrán ser utilizados para otros proyectos de prioridad nacional.
Finalmente, como un factor muy importante para la población, el decreto prevé facilidades en cuanto al acceso a financiamiento para la adquisición de los vehículos y maquinaria agrícola eléctrica e híbrida, que ya es impulsado por algunas entidades financieras, que cuentan con tasas de interés muy atractivas y con periodos de tiempo realmente beneficiosos para los prestatarios.
Adolfo Áñez Vidal es contador público.






