Hace pocos días el gobernador del departamento de Santa cruz, Luis Fernando Camacho, lanzó la idea de que “avancemos” a un Estado Federal porque supuestamente se combatiría mejor “la hegemonía del gobierno del Movimiento Al Socialismo”. Detrás de este anuncio de continuidad de la guerra contra los indios, se comienza a tejer la intención de retornar al viejo Estado nación de orígenes europeos, coloniales, implantados en la época republicana. Hay que recordar que las élites políticas latinoamericanas, ante la incapacidad de crear un propio Estado con fuertes raíces indígenas, negras y populares, han hecho una burda imitación del Estado nación europeo, incluida su organización política administrativa.
¿Por qué el gobernador Camacho se afana en levantar la bandera del federalismo? Hay una ambición personal, ya no es extraña su vocación de dictadorcito, fascista, racista y de representar los intereses de una oligarquía empresarial conservadora. Específicamente, ahora quiere moverse políticamente a nivel nacional: 1) Por el fracaso del último “paro indefinido multisectorial”, que pretendió llevar adelante con el círculo de potentados cruceños y sus seguidores “pititas”, plataformas, comités cívicos, etc., con el mismo libreto del golpe de Estado de noviembre de 2019; 2) Ante la decepción estrepitosa, vuelven al libreto de sus abuelos, el federalismo, para ver si resulta algo.
Sin explicar lo que es el federalismo, usando algunas palabritas como el centralismo, pretenden generar un discurso anti Estado Plurinacional. No es ninguna novedad la propuesta del federalismo en nuestro país y más bien recordarles que fue la bandera de los viejos separatistas. ¿Por qué no fue posible implantar el federalismo en el país? A fines del siglo XIX hubo un fuerte debate y discusión sobre el federalismo y con resultados cruentos como la guerra federal de 1899, donde la élite paceña, y particularmente José Manuel Pando, tejió su discurso por la implantación del federalismo, pero al final se echó atrás y diluyó esa idea.
Otra experiencia y gran oportunidad fue la Asamblea Constituyente, entre 2006 y 2008, que se cristalizó en el referéndum de 2009. ¿Por qué no se planteó y se aprobó en este evento sin precedentes el federalismo? Muy simple, en el siglo XXI las ideas de reproducir el federalismo en los Estados nación han fracasado, la experiencia de España es una muestra clara.
Lo más grave, el intento de la federalización del Estado es la tentativa de retornar al modelo del Estado nación, aunque se diga que es el federalismo contra la centralización; pero está bajo cánones de unicidad en todo. Es decir, se intenta retornar a tener un solo idioma (re-castellanización), una sola cultura (boliviana), etc. En definitiva, se quiere retornar al monoculturalismo en todos sus aspectos.
Precisamente la creación del Estado Plurinacional, en términos formales desde 2009, tiene la base de las luchas de los pueblos ancestrales y populares de nuestro país. La tesis política de la CSUTCB de 1984 es donde se menciona por primera vez la creación de un Estado Plurinacional, que va a ser alimentada por otras marchas indígenas, como la de la CIDOB, que pidió Asamblea Constituyente a principios de la década de 2000.
Está claro que a los comités cívicos, sectores políticos y sociales colonialistas no les interesa tener una administración de Estado propio, originado en base a nuestras raíces históricas. Les interesa seguir imitando, aunque sea rústicamente, porque piensan que lo extranjero o ser colonizado es lo mejor.
Otra pregunta, ¿cuál es nuestra experiencia en 13 años de autonomías departamentales y regionales? En vez de seguir retrotrayendo se debería apostar en profundizar las autonomías de los departamentos y ampliar más las autonomías regionales.
Wasitampiwa una añathuya jaqinakaxa jisk’achañ munistu. Kamachuxa, chuchaskakiwa, wali uñisistu. Patrun sarawiruwa kuntayañ muni. Arsusiñasawa.
Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.






