La democracia, entendida como capacidad/ potencia para la convivencia plural y pacífica de los seres humanos en sociedad o bien como forma política de gobierno, requiere para su implantación de saberes y conocimientos políticos, y primordialmente de orientaciones con fuente en principios y valores de vigor democrático. La aprehensión de esta base cognoscitiva y de subjetividad permite la adecuación del pensamiento y comportamiento de la ciudadanía al funcionamiento de un régimen político en el cual los conflictos y las decisiones se resuelven y agencian por la voluntad general. Debido a su naturaleza, esta base cultural debe ser aprendida a través de procesos de educación y formación, continuos y permanentes, que se efectivizan durante todo el ciclo de la vida de los individuos, en espacios como el hogar y principalmente el sistema educativo del Estado.
Bajo este fundamento, se entiende que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) haya lanzado desde 2021 y mediante convenios de apoyo interinstitucional suscritos con universidades del sistema estatal, como la UPEA, UMSA, UMSFXCH y recientemente la UAGRM, un importante paquete de programas de formación superior (diplomados) en democracia intercultural, democracia paritaria y en la función electoral de administración y supervisión técnica, registro civil y electoral, y justicia electoral en Bolivia.
Los procesos de enseñanza aprendizaje de estos programas se organizan a partir de contenidos curriculares desarrollados con arreglo a tres ejes temáticos. El primer eje está referido al modelo constitucional del Estado Plurinacional, su forma de irradiación en las estructuras funcional y territorial estatales y, en ese ámbito, al sistema democrático en clave de pluralismo político, institucional, cultural y jurídico. El segundo contempla los derechos políticos individuales y colectivos, así como los mecanismos institucionales y jurisdiccionales que posibilitan su ejercicio y garantizan su cumplimiento en conexión con las democracias directa y participativa, representativa y comunitaria. El tercer eje, proyecta la experiencia técnica del Órgano Electoral Plurinacional en la administración y gestión electoral de los procesos democráticos emergentes de la forma plural de gobierno.
En su alcance, estos programas de formación llenan un vacío importante en la actual oferta académica del nivel de postgrado en el sistema universitario, con relación al estudio, análisis y reflexión del desempeño de las democracias en esta etapa de construcción del Estado Plurinacional y de afianzamiento del sistema político orientado por el referente/horizonte ideológico y normativo de la democracia intercultural. Al mismo tiempo, estos cursos dan cuenta de la labor del TSE para el cumplimiento de su atribución de fortalecimiento democrático y desarrollo de la cultura democrática intercultural en la sociedad y el Estado, a través de acciones estratégicas promovidas mediante alianzas interinstitucionales que apuntan a consolidarse como políticas públicas de educación y formación en democracia.
Se espera que en estos diplomados se instauren espacios de opinión, diálogo e intercambio de saberes y experiencias sobre la articulación y eficacia de las diversas reglas y prácticas democráticas. También se desea que sus cursantes adquieran las capacidades y habilidades necesarias para actuar, desde sus propios espacios de cotidianeidad, como líderes y gestores del desempeño del sistema democrático, así como procesadores de propuestas para su mejora sustantiva. El fin que se busca es que los programas de formación de postgrado, incorporados desde el TSE en el sistema universitario, se proyecten como dispositivos técnicos y pedagógicos sobre la democracia intercultural de nuestros tiempos y cuajen en nuevos planteamientos institucionales destinados a incrementar la legitimidad del sistema de gobierno, cualificar la representación y la participación ciudadana, y afirmar la práctica de los derechos políticos de los ciudadanos y sujetos colectivos en el Estado Plurinacional.
Omar H. Santa Cruz Soriano es sociólogo.







