Según Maquiavelo, en su breve texto El Príncipe (1532), “todos los estados, todos los dominios que han tenido y tienen soberanía entre los hombres, han sido y son repúblicas o principados”. Obviamente Maquiavelo se concentra en esta obra en los principados, pues se dedicó al estudio de la república en otro texto llamado Discursos sobre la primera década de Tito Livio. Como vemos, Maquiavelo opone la república a los principados. Dicho de otro modo, lo contrario a la república serían las autocracias (monarquías o principados).
Doscientos años después, Montesquieu en su obra El espíritu de las leyes (1735), señala que hay tres formas de gobiernos: el republicano, el monárquico y el despótico. El gobierno republicano es aquel en el que todo el pueblo, o una parte mayoritaria de él, tiene el poder supremo, en contraste con las otras dos formas autocráticas: la monarquía y el despotismo. En consecuencia, lo opuesto a la república es la monarquía.
La idea de la república se encuentra en la etimología de la palabra, res (cosa) publicus (del pueblo), es la forma de gobierno orientada hacia el bien común, basada en la participación de los ciudadanos, bajo una ciudadanía extendida y protegida por derechos fundamentales. La república, como forma de gobierno, se encuentra en la división y separación de poderes, por ello Montesquieu encontrará la forma republicana en la Constitución. El pensamiento de Montesquieu influirá a los revolucionarios franceses que señalarán, en el artículo 16 de la Declaración de derechos del hombre y del ciudadano de 1879, que “una sociedad en la que no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los Poderes, carece de Constitución”. La tensión es siempre la misma, evitar que el poder se concentre en pocas manos y garantizar la soberanía del pueblo.
Se ha dicho erróneamente que Bolivia ha dejado de ser república desde 2009, sin embargo, la sola idea de Constitución debería hacernos pensar lo contrario, Bolivia no abandonó su forma republicana desde el 11 de agosto de 1825, cuando mediante un decreto adquiere la misma. Desde 1825 existe separación de poderes, reconocimiento de derechos, y elección popular de gobernantes. En la CPE boliviana de 2009, el artículo 11 señala expresamente a la república de Bolivia.
Entonces, los elementos básicos de una república se encuentran en la CPE, y lógicamente el Estado Plurinacional no es lo opuesto a la república.
¿A qué se opone el Estado Plurinacional? Pues al Estado-nación, pero, como ya decía el canadiense Will Kymlicka, en su libro Ciudadanía Multicultural (1995), de todos los Estados a nivel mundial son muy pocos los Estados-nación, en tanto la pluralidad de culturas, de pueblos y naciones, hacen muy difícil retornar al proyecto del Estado-nación.
Farit Rojas T. es docente investigador de la UMSA.







