Los subsidios son aquellos gastos que asumen los gobiernos para obtener resultados sociales y/o económicos positivos a futuro que beneficien a la sociedad, así tenemos los subsidios dirigidos a sectores productivos o empresas, como el subsidio a hidrocarburos, que tienen por objetivo reducir los costos de producción y de esta manera incrementar la producción; también tenemos los subsidios sociales dirigidos a familias o a algún sector de la sociedad, por ejemplo, proveer alimentos a familias desposeídas o dar algún incentivo a mujeres embarazadas para que realicen sus controles médicos.
Ahora bien, estos subsidios son criticados por varias corrientes de la economía, sin embargo, tenemos por ejemplo que la primera potencia mundial (Estados Unidos), que paradójicamente es considerado como el país líder del “liberalismo económico”, tiene varias subvenciones tanto en el aspecto social como en el económico, que le cuesta miles de millones de dólares a la Reserva Federal.
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En marzo, el presidente estadounidense presentó una propuesta para reducir por lo menos a la mitad el subsidio a empresas petroleras, que tiene un costo para la Reserva Federal de $us 160.000 millones, estos recursos disminuidos irían a reforzar el sector de medicamentos y educación infantil, así también Estados Unidos subvencionó y subvenciona el precio del petróleo a través de la disminución impositiva, todo para tratar de detener la inflación que alcanzó récords históricos (8,6% en 2022).
En el aspecto social, y con consecuencias económicas, está el subsidio al desempleo, con el cual las personas que perdieron su trabajo pueden acceder a este beneficio. Esto trae como consecuencia “positiva” el mantenimiento del poder adquisitivo de las personas, vale decir que esta medida protege e incentiva la demanda interna, ya que el ciudadano estadounidense que está desocupado tiene ingresos para seguir consumiendo. También podemos mencionar los subsidios de alimentos, que tienen varias modalidades, entre ellas los cupones para alimentos, asistencia alimentaria para mujeres, bebés y niños, entre otros.
Pero los subsidios estadounidenses no solo son los descritos, también cuentan con otros para la vivienda, la ayuda en el pago de alquileres, compra de vivienda; entre otros; también se subsidia el pago de facturas de servicios básicos como luz, gas, entre otros, y así podemos describir la gran cantidad de subsidios que tiene dicha potencia económica, que de manera directa beneficia a su economía interna.
Como se puede apreciar, los subsidios son parte importante en el crecimiento de los países más desarrollados, ni qué decir en los países pobres o en vías de desarrollo, ya que en estos los subsidios, aparte de generar beneficio económico y social, tienen que ver en la estabilidad política, ya que las desigualdades y el poco acceso a servicios genera malestar en varios sectores de la economía y de la sociedad, para los cuales la subvención es muy importante.
Como nuestros lectores podrán apreciar, los programas de subsidios tienen un papel importante en el desarrollo de cada país y cuando son bien dirigidos y ejecutados, los beneficios no solo se dan en el ámbito económico sino también en el ámbito social.
(*) Miguel Marañón Urquidi es economista







