Una de las experiencias más emocionantes para un diplomático es participar de una reunión de alto nivel con la Unión Europea (UE), considerando que este mecanismo constituye la columna vertebral para las negociaciones y la construcción de una agenda bilateral diversa. Al pensar en esta experiencia, me viene a la memoria el VII Diálogo de Alto Nivel entre Bolivia y la Unión Europea, realizado el 20 de noviembre de 2018, que considero como uno de los mejores y más desafiantes momentos de mi experiencia profesional como diplomática boliviana.
La preparación de este tipo de reuniones se inicia con la construcción de una Agenda Temática consensuada. En el caso del VII Diálogo, incluía un intercambio previo sobre la situación política y económica de la Unión Europea y Bolivia. Se abordó, por ejemplo, la Presidencia de Bolivia en la Celac, el estado de situación de Unasur, Mercosur, ALBA y CAN; y en temas multilaterales, democracia y derechos humanos, cambio climático, agenda 2030, Naciones Unidas y cooperación en foros. Asimismo, algunos acápites sobre comercio e inversiones.
Después de esta introducción, se inició el seguimiento a la cooperación con una revisión exhaustiva a la Programación Conjunta 2017-2020 como, por ejemplo, el Programa de Apoyo a la Reforma Judicial, la Lucha contra las Drogas Ilícitas y Control de los Cultivos Excedentarios de Coca, Desarrollo Integral/Seguridad Alimentaria, Programa de Agua y Servicios Básicos y Asistencia Técnica para los Apoyos Presupuestarios Sectoriales. Cabe anotar que en ese momento la cooperación de la Unión Europea a nuestro país en cifras alcanzaba los 107 millones de euros.
Para que el ciudadano pueda percibir la cooperación de la Unión Europea a Bolivia se puede mencionar que dentro del Programa Lucha contra las Drogas, entre 2017 y 2020 se aprobó la Ley 913 contra el Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas, la Ley General de Coca 906, y se realizaron 23.342 operativos de interdicción, la reducción de la demanda a través de la creación de la Red de Prevención y el III Estudio Epidemiológico Andino sobre el Consumo de Drogas en la Población Universitaria, entre otros, constituyendo, sin duda alguna, decisivos avances en la lucha contra el flagelo de las drogas, que como todos sabemos es uno de los temas principales en la agenda interna y externa del país.
Asimismo, en la misma gestión y en el ámbito de la Reforma de la Justicia y Lucha contra la Corrupción, la estrategia del Plan Nacional de Lucha contra la Corrupción permitió la promulgación de la Ley No 0974 que posibilitó la creación de las Unidades de Transparencia y Lucha contra la Corrupción. En el transcurso de la reunión se afinaba la Declaración Conjunta, pero como su nombre lo indica, este Diálogo implicaba una evaluación de los avances sobre los temas acordados. En los dos casos anteriores, las recomendaciones giraron con relación a la preocupación por el aumento de la zona de cultivos y la producción de la hoja de coca excedentaria, enmarcada en el principio universal de respeto a la soberanía, medioambiente y los Derechos Humanos. En el caso de la Reforma de la Justicia, vemos que a pesar de los intentos de cooperación de la UE este objetivo no fue cumplido hasta la fecha por parte de Bolivia.
Así también, el manejo de “la forma” requiere atención especial. Las cuestiones protocolares son de relevancia y deben ser atendidas para que la reunión adquiera más notabilidad. La revisión de absolutamente todos los detalles de la reunión y, previa a la llegada de los invitados, coordinar la recepción en aeropuerto, los desplazamientos, los lugares que cada uno deberá ocupar en la mesa de negociación, las banderas, el lugar de la foto oficial, el tarjeteo, la comida de bienvenida, entre otros. La perfección del protocolo denota la importancia de nuestros invitados oficiales.
El 2 de junio de 2022 se desarrolló el VIII Diálogo entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la Unión Europea, con una agenda que incluía el Nuevo Programa Indicativo Multianual, las áreas de cooperación en actividades relacionadas a medio ambiente, cambio climático, gobernanza y derechos humanos, con un monto de 104 millones de euros a ser ejecutados entre 2021-2024. Han pasado 73 años desde que el canciller Robert Shuman propuso la creación de una Comunidad Europea del Carbón y del Acero, constituyendo así la primera de una serie de instituciones supranacionales, que se convirtieron luego en la Unión Europea. Desde la clarisentencia de los diplomáticos deseo que este ejemplo de tenacidad, sacrificio, fe en el futuro, gran sentido de corresponsabilidad en el destino del planeta se transmita a través de este gran mecanismo de diálogo y cooperación para nuestros países.
(*) Gabriela Morales Franco es diplomática






