El gasoducto Nord Stream fue construido para transportar gas de Rusia a Alemania y a través de éste a varios países europeos. Por este medio Rusia recibía recursos financieros por la venta de su gas y Europa lo adquiría a precios “aceptables” establecidos por la oferta y demanda internacional. En septiembre de 2022, en el lecho del mar Báltico explotó el gasoducto. Las acusaciones se dieron entre los países involucrados (Rusia y Ucrania), y hubo sindicaciones de que los servicios de inteligencia de EEUU e Inglaterra estaban involucrados. Lo cierto es que la venta del gas ruso a Europa se vio muy afectado y coincidentemente se incrementó la comercialización de gas de Estados Unidos a Europa, se supone a un precio mayor, lo cual ocasionó que el consumidor europeo pague más por el servicio de gas domiciliario.
Respecto al petróleo, Estados Unidos y Europa establecieron como sanción fijar un precio tope al barril proveniente de Rusia ($us 60), y Rusia ya dijo que a partir de agosto, si se mantiene el precio tope, dejará de vender petróleo y gas al continente europeo, lo que ocasionará desabastecimiento, y esto generará a la par un incremento de precios.
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Semanas atrás fue atacado el puente de Crimea; según Rusia, ello fue realizado por Ucrania, aunque este país indicó que no tiene nada que ver en dicho ataque. Sin embargo, la represalia se dio con un bombardeo incesante del puerto de Odesa, que estaba “protegido” por un “acuerdo del grano” que establecía que este puerto no sea objetivo militar para así facilitar el tránsito de buques con granos provenientes de Ucrania; no olvidemos que este país es uno de los principales productores agrícolas y abastece de granos a más de 40 países en tres continentes, entre ellos Europa.
Ahora bien, desde el momento en que Rusia rompió el “convenio de granos”, el abastecimiento y/o exportación de granos por parte de Ucrania se verá afectado (ya sea por acción militar o restricción de navegación), vale decir que la oferta de éstos disminuirá y es conocido que cuando un producto disminuye la cantidad ofrecida, su precio se incrementa. Cuando los precios aumentan, los países con mayor disponibilidad serán los que puedan comprar a mayor precio. Si Ucrania abastece a África, Asia y Europa, ¿quién podrá soportar el incremento?
La mayoría de los productores internacionales (por no decir todos) también subirán el precio de los granos, pero esto sería el mal menor debido a que si Europa se vería afectada por la disminución de granos de Ucrania, los productores americanos verán a este continente como un mercado potencial con un buen precio. Eso nos da a entender que Centro y Sud América se verán afectados por un aumento de precios de los granos y también por un desabastecimiento de éstos, ya que sus productores preferirán vender su producción a Europa.
Estas decisiones y acciones militares van a tener su efecto en la economía mundial. Todas estas decisiones económicas se dan a dos meses de que empiece el invierno en el hemisferio norte, estación que hace que la ciudadanía consuma más gas, más comida y se incrementa el uso de vehículos y cualquier automotor. En invierno, los europeos archivan las bicicletas y disminuyen su traslado a pie. Ojalá me equivoque, pero en tres o cuatro meses nuevamente el mundo se verá afectado por la inflación internacional, en este aspecto es necesario que los países (en especial Bolivia) tengan el plan acertado de establecer como prioridad el abastecimiento del mercado interno, el empresariado agroindustrial tiene el reto de incrementar su producción para que una vez cumplido el abastecimiento interno pueda exportar y generar mayores divisas para el país, pero sobre todo para aumentar sus ganancias.
(*) Miguel Marañón es economista







