El escribir un artículo sobre el imaginar a una ciudad es el resultado de la visualización que se tiene de su futuro, lo que invita a idearla dentro de las características singulares de su territorio y las capacidades de su población. Y con ello, hacer nacer una nueva visión de ciudad del presente con proyección al mañana.
Un artículo que evidentemente conlleva una carga imaginativa y sensitiva, la cual está respaldada por imaginarios representativos de los valores propios de una ciudad singular, como es La Paz.
Lea también: Lugares amables en La Paz
Kant afirmaba que la imaginación es el poder de representar un objeto en la intuición, aunque no esté presente. Un poco de ello tiene el imaginar a una urbe y proyectarla al futuro a partir de sus cualidades y valores propios. Todo enmarcado en los nuevos conceptos de ciudad contemporánea.
La Paz es un gran escenario urbano que comunica distintas realidades que relatan cómo la ciudadanía paceña, por ser tan expresiva, es capaz de llevar a visualizar y concebir intervenciones urbanas con transformaciones relevantes.
No se puede olvidar, sin embargo, que La Paz en esencia es una ciudad llena de problemas, los cuales demandan mayor creatividad para alimentar propuestas de solución y así desarrollar intervenciones urbanas novedosas. Estas, lo reiteramos, dentro de la valoración de sus cualidades frente a las grandes dificultades que presenta.
Una respuesta, por tanto, imaginativa para la población que la habita, que es capaz de comunicar a través de sus haceres y su vivir una especie de exigencia de singularidad en las intervenciones urbanas. De igual forma, que estas se encuentren inspiradas en la variedad de costumbres y hábitos con los que cuenta su población. Una riqueza vivencial urbana que reivindica proyectar a la ciudad del futuro dentro de nuevas concepciones singulares.
Empero, se debe tomar en cuenta que toda ciudad conlleva hoy distintos signos que invitan a extraer ideas renovadas para que las intervenciones urbanas le doten de escenarios que la acerquen al paradigma de lo informacional. Un contexto que confirma que las ciudades dejaron de ser solo un espacio ocupado o construido. Todo lo contrario, se van convirtiendo en un lugar de realidades distintas, las cuales en conjunto inspiran la creación de propuestas urbanas que podrían convertirse hasta en únicas.
Así, son momentos en que las ciudades exigen innovación en sus intervenciones urbanas, pero que, fundamentalmente, vayan vinculadas a nuevos conceptos informacionales. Todo desde una perspectiva de imaginar y proyectar una ciudad del mañana, que dentro de ella no falte una especie de fantasía que colabore en visibilizarla como una urbe singular y contemporánea.
Cabe recordar que la creatividad se convierte en una fuerza productiva cuando se entra en la era informacional.
En ese sentido, se espera, un estallido de nuevas propuestas de reinvención que colaboren a proyectar a esta ciudad por demás complicada.
La Paz, hoy requiere ser pensada y apreciada a partir de ideas singulares por sus características naturales y el tipo de población que la habita. Ambos aspectos útiles como fuente de inspiración para desarrollar una ciudad particular.
A pesar de todo, no será fácil enfrentar las nuevas relaciones entre la ciudad y la sociedad del mañana, una tarea sin embargo de los sociólogos urbanos.
Independientemente de lo anterior, se hace necesario comenzar a valorar las singularidades del mundo urbano de la juventud de La Paz, que silenciosamente empieza a mostrarse, cada vez más, como parte de una sociedad en red emergente.
(*) Patricia Vargas es arquitecta







