Pese a la desaceleración de la economía mundial que atraviesa presiones inflacionarias, altas tasas de interés y desempleo a nivel global, sumado el actual contexto internacional que se encuentra marcado por la incertidumbre, Bolivia es el país con mayor crecimiento económico de la región en el cuarto trimestre de 2023.
De acuerdo con la información publicada por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el Producto Interno Bruto boliviano creció al 5,1%, comparado con el mismo periodo en 2022; cabe mencionar que solo Paraguay mostró un crecimiento elevado como el de Bolivia, llegando al 4,9%, mientras que Brasil y Uruguay presentan un crecimiento moderado (2,1% y 2%) en este periodo, y Chile y Colombia (0,4%,y 0,3%) exponen un avance lento; sin embargo, Perú, Ecuador y Argentina sufren una caída respecto al cuarto trimestre de 2022.
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En 2023, Bolivia cerró con un crecimiento del PIB de 3,1%, situándose en el segundo lugar con mayor crecimiento económico de la región; esto tiene su explicación, en el concurso del Gobierno con las medidas y políticas dirigidas al control de precios en la canasta familiar, manteniendo la subvención de alimentos, así como la de hidrocarburos; también es de remarcable valor el despliegue de importantes inversiones para la construcción de plantas de industrialización, entre las cuales se encuentra la planta de biodiésel destinada a reducir los volúmenes de importación de combustibles líquidos, teniendo un efecto directo para el ahorro de divisas.
Otro aspecto que no debe perderse de vista es que abril ha registrado una inflación del 0,57% y una inflación acumulada del 1,31% en lo que va del año, lo que sitúa a Bolivia en el segundo lugar de las inflaciones más bajas de la región. Esfuerzo que hizo el Gobierno con la política de la subvención y la industrialización para garantizar el alimento en las mesas bolivianas.
Junto a esto, a tres años de gestión se recuperaron 1.019.000 nuevos ocupados en el país en todos los sectores del mercado laboral, de los cuales 56.742 son del sector agropecuario, 61.800 para el servicio de salud y asistencia social, 36.000 nuevas personas para servicios en educación, 48.200 para actividades de labores del hogar, entre los más relevantes, cifras que permiten mirar con esperanza el futuro, pese a la adversidad de la coyuntura tras un periodo de incertidumbre en la población por la escasez de dólares, ante lo que el Gobierno adoptó medidas interesantes con el lanzamiento de bonos, que ha logrado que el Banco Central de Bolivia alcance a colocar bonos en dólares, monto que asciende a más de $us 50 millones en un periodo de tres meses.
Estos hechos son en realidad el trazo de la senda del crecimiento, y constituyen medidas interesantes que evitan esos ajustes estructurales sanguinarios practicados en la época de los 80, garantizando precios estables y crecimiento económico, a pesar de la coyuntura mundial compleja, lo que demuestra que el modelo económico planteado por Arce, en gran medida garantiza la estabilidad económica para la población, siguiendo la senda del crecimiento económico.
(*) Anahi M. Chuquimia Vargas es analista económico.







