Día a día se va difundiendo información de cómo avanzan los incendios forestales en Bolivia, y es día a día que el dolor invade a los bolivianos, puesto que mediante las diferentes plataformas de redes sociales, cada persona se pronuncia según su sentir, y en la mayoría de los casos es un sentir de dolor, porque estamos perdiendo extensiones inmensas de áreas verdes, estamos viendo morir a miles de animales, una destrucción terrible de ecosistemas enteros, y sabiendo que todos los bolivianos estamos respirando un aire de mala calidad que nos afecta a la salud.
Todo este suceso, se pudo haber prevenido si el gobierno de Evo Morales no hubiera aprobado normativas, entre leyes y decretos supremos, que facilitan la deforestación y conceden vía libre para realizar quemas indiscriminadas que ocasionan incendios intencionales, porque no son accidentales. Estas leyes y decretos que la población ha bautizado como ‘leyes malditas’, han abierto las puertas para invadir y destruir de manera devastadora, cruel, sin conciencia. Y ahora estamos viviendo las consecuencias de tener un gobierno permisivo, que veló antes que nada por los intereses políticos partidarios antes que velar por el futuro de Bolivia.
En la presente actualidad seguimos gobernados por el Movimiento Al Socialismo, pero con distinto actor político que es Luis Arce, quien no realizó ninguna acción para abrogar y derogar todas las leyes incendiarias. Así mismo, tampoco se preocupó en controlar y dar cumplimiento a las normativas que van en defensa de la madre tierra, y esa falta de vigilancia nos está costando carísimo hoy en día. El presidente Luis Arce será recordado como el ecocida de la Amazonía, porque su accionar ante tremendo problema fue muy lento.
Es indispensable que el gobierno se enfoque verdaderamente en esta problemática, dando soluciones con acciones urgentes y con la mayor seriedad para adoptar medidas preventivas necesarias para evitar desastres ambientales. Necesitamos acciones inmediatas del gobierno, de la población, de todos, porque a todos nos afecta esta aniquilación de la flora y de la fauna.
Bolivia vive actualmente una de las peores crisis ambientales por incendios, y una de las mayores afectaciones de contaminación por humo a toda la población boliviana. Hagamos acciones en conjunto, porque este suceso es una lucha nacional que venimos arrastrando año tras año, cual si fuera un círculo repetitivo que se ha normalizado, y todas las acciones solo han sido paliativas. Dejemos de ser humanos depredadores, de contaminar, de ser indiferentes ante esta realidad tan dolorosa. Exijamos todos los días la abrogación y derogación de las leyes malditas porque es nuestro derecho, y no dejemos de luchar hasta fortalecer las normativas en favor de la madre tierra, porque defender a la madre tierra es defender la vida.







