Ante la crisis ambiental que vive nuestro país, nos vemos en la necesidad urgente de generar una conciencia ambiental colectiva en la población. Estamos frente a un panorama triste y sombrío que debe generarnos una llamada a la acción de forma contundente. Bolivia, tan rico en su biodiversidad y recursos naturales, sufre cada año una crisis ambiental que, en vez de reducir sus impactos, aumentan cada vez más. La pregunta es, por qué no logramos generar esa conciencia ambiental en la población, por qué no generamos acciones ciudadanas de impacto que logremos valorar y respetar nuestro patrimonio natural. ¿Por qué? ¿Por qué somos tan inconscientes con nuestro futuro y el de las futuras generaciones?
Pues no tengo la respuesta, solo puedo generar una reflexión enfocada en la importancia de entrar en Paz con la Naturaleza, que es el mensaje de la COP de Biodiversidad (Conferencia de las Partes) que se desarrolla estos días en Colombia. Coincido con las palabras de Susana Muhamad González, presidenta de la COP16 de Colombia: “El valor agregado de realizar la COP16 en Colombia radica en nuestra visión de ‘Paz con la Naturaleza’ y en reconocer que la verdadera lucha del siglo XXI es por la vida. Si logramos transformar nuestra relación con la naturaleza, así como nuestras prácticas de producción y consumo, y conseguimos que las acciones colectivas impulsen la vida en lugar de destruirla, estaremos abordando los desafíos más importantes de nuestro tiempo”.
La degradación del medio ambiente, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la explotación desmedida de los recursos naturales amenazan no solo la salud de los ecosistemas, sino también la estabilidad de las sociedades humanas. Por ello, se hace urgente fomentar una “paz con la naturaleza”, un concepto que nos invita a replantear nuestra relación con el planeta, basándola en la convivencia sostenible y la conciencia ciudadana. Lograr una paz duradera con el medio ambiente requiere un cambio cultural profundo, que nuestro país debe asumir ahora.
Lea también: Gastronomía, cocinas y biodiversidad
La paz con la naturaleza también demanda una perspectiva ética. Como plantea Leonardo Boff (2019) en La Casa Común, la Tierra debe ser vista no como una fuente inagotable de recursos, sino como un hogar que compartimos con otras formas de vida. Este enfoque promueve la justicia ambiental, especialmente hacia las comunidades más vulnerables, quienes suelen ser las principales afectadas por los desastres ambientales. Las comunidades indígenas nos enseñan el concepto de “buen vivir”, basado en una coexistencia armónica con la naturaleza y el respeto a sus ciclos naturales.
Enfrentar los retos ambientales, demanda una transformación cultural y ética. El desarrollo de una conciencia ambiental colectiva permitirá crear un entorno en el que los ciudadanos comprendamos que su bienestar está íntimamente ligado a la salud del planeta. Solo mediante este cambio de mentalidad será posible alcanzar un equilibrio sostenible, donde los seres humanos y la naturaleza prosperen en conjunto. De lo contrario, la degradación ambiental continuará socavando las bases de la vida, poniendo en peligro el futuro de la humanidad.
https://www.fan-bo.org/Karina Sauma es directora de Comunicación de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).







